A medias
Al menos las dos primeras funciones de “11 y 12” en Tijuana lucieron a medio llenar; no obstante la puesta en escena estelarizada por Roberto Gómez Bolaños y Florinda Meza, desató risas y buen humor.
Roberto A. Partida Sandoval
Las luces acortan su distancia, y en el templete, el telón se ha recorrido a los extremos. Sobre el escenario, el interior de una casa se impone colorido. Ahí se recrea la bochornosa historia de un hombre que pierde sus partes íntimas en un accidente y la forma en que trata de lidiar con ello para procrear un hijo con su esposa.
Roberto Gómez Bolaños, Florinda Meza, Juan Antonio Edwards, Óscar Bonfiglio y Jorge Ramos vuelven a hacer historia en un guión que colorea a una mujer de nombre Cristina (Meza), obsesionada con las cosas finas y bonitas, y a quien por supuesto, Eloy (Bolaños) se le hace muy poca cosa, por ser chaparrito y feo; aunque finalmente será él quien cumpla su deseo más anhelado: ser madre.
Eloy resulta tan penoso que prefiere no llamar las cosas por su nombre, y menos si de partes del cuerpo se trata. De ahí que la temática central vaya enumerando la anatomía humana: 1, frente; 2 y 3, ojos; 4, nariz; 5, boca; 6, cuello; 7 y 8, senos; 9, ombligo; 10, cintura; 11 y 12, testículos; 13, pene o vagina; 14 y 15, nalgas; 0, ano.
Cabe señalar que dicha puesta en escena tuvo su primera representación el 9 de abril de 1992, sin embargo, se aprecia actualizada, y a decir por los expertos, respeta la historia central iniciada en la década pasada en la Ciudad de México.
En el acto no existe mayor remembranza que ver de cerca la calidad histriónica de “El Chavo” y “Doña Florinda”, la nostalgia de aquellos dos personajes sumergidos en otro contexto, una historia con doble sentido y escrita para audiencias adultas.
En el graderío existe una pelea cuestionable: ¿Faltó publicidad o se ha perdido la vigencia de “Chespirito”?
La respuesta es un tanto divisible y el teatro a medio llenar tendría dos razones de ser.
En efecto, la publicidad tuvo poco alcance, en tanto que el guionista y creador de personajes como “El Chapulín Colorado” tenía 7 años de no venir a Tijuana con “11 y 12”, que celebra más de 3 mil 400 representaciones.
Si bien la audiencia fue poca, el buen humor no faltó en ningún momento, haciéndose presente de principio a fin, gracias al personaje clave de la historia, creado por Roberto Gómez Bolaños, quien a sus79 años sigue haciendo reír al público.
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