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Por la revancha
Los sandieguinos saben que ir un paso adelante a lo conseguido en 2007, es obtener el banderín de la División Oeste. En octubre pasado, luego de terminar con récord de 89-74, perdieron el juego de desempate ante Colorado Rockies, donde disputaron el comodín de la Liga Nacional.
Rafael S. González Martínez
El último día de marzo arrancó la temporada 2008 para San Diego Padres. Días antes, Boston Red Sox y Oakland Athletics viajaron a Japón para iniciar las hostilidades de Major League.
Como es de esperarse, cada nuevo calendario se tienen nuevas metas y Padres buscan dejar atrás el pasado inmediato. Los sandieguinos saben que ir un paso adelante a lo conseguido en 2007, es obtener el banderín de la División Oeste. En octubre pasado, luego de terminar con récord de 89-74, perdieron el juego de desempate ante Colorado Rockies, donde disputaron el comodín de la Liga Nacional.
En los últimos años, el famoso “Wild West” (Salvaje Oeste) se ha convertido en el sector más reñido y con los mejores lanzadores de la actualidad en Grandes Ligas. La temporada pasada, cuatro de los cinco equipos que la conforman tuvieron números por encima de los .500; de allí salió el comodín de la Nacional y quién peleó en Serie Mundial, aunque el primer sitio fue para Arizona Diamondbacks.
Sin embargo, para este 2008, hasta los sotaneros de 2007, San Francisco Giants, pueden presumir de tener una de las mejores rotaciones con Barry Zito, Matt Cain, Noah Lowry, Tim Lincecum y Kevin Correia. Pero Padres comandaron las Grandes Ligas con una efectividad combinada de 4.11 entre todos sus abridores. Arizona, San Francisco y Los Angeles se ubicaron entre los primeros 12 y Colorado en el puesto 17, lo cual no dice mucho si se toma en cuenta que su staff de pitcheo obtuvo la efectividad más baja de la Liga Nacional después del juego de las Estrellas: 3.86.
Además de Peavy, Chris Young y Greg Maddux, los “frailes” necesitan que Randy Wolf se recupere de una lesión y que Mark Prior entre en escena durante el mes de mayo, mientras Justin Germano tendrá esa responsabilidad. En el bullpen se cuenta con brazos experimentados y confiables como Wilfredo Ledezma, Cla Meredith, Enrique González, Glendon Rusch, Heath Bell, Joe Thatcher y Trevor Hoffman.
Y claro, la banca puede ser la diferencia entre una victoria o una derrota. Por eso fue que la directiva trabajó durante este invierno. Esa área fue la única desventaja que tuvieron en 2007, ya que luego de obtener 89 victorias, terminaron en último lugar en la Liga Nacional en promedio de bateadores emergentes (.188), último en imparables (43) y en décimo cuarto lugar en empujadas por un bateador emergente. Y eso que contaban con gente como Rob Bowen, los infielders Russell Branyan y Geoff Blum, y los guardabosques Paul McAnulty; y dependiendo en quien era el titular, Termell Sledge y José Cruz en el jardín izquierdo. Además de que Morgan Ensberg, Rob Mackowiak, Hiram Bocachica y Brady Clark fueron adquiridos durante la temporada, pero no hubo resultados.
Ahora hay material suficiente para pensar en mejores cosas. La adición del veterano Tony Clark, un inicialista, da a los Padres un bate potente desde la banca. Clark, 35 años, pegó 17 jonrones la temporada pasada.
Por su parte, el receptor Michael Barrett compartirá mucho del trabajo en el terreno con Josh Bard. También se habla mucho de Callix Crabbe, quien puede jugar la segunda base, campocorto, tercera base y en los jardines. Y Crabbe, que promedió .287 con Triple-A Nashville el año pasado, tiene una cosa que los Padres no tenían el año pasado: rapidez. El nativo de Islas Vírgenes ha robado 148 bases en seis temporadas en las Menores.
En cuanto a los nuevos jugadores, los planes son que la ofensiva mejore con las adiciones de Iguchi, quien irá segundo en el orden detrás de Brian Giles, quien tuvo serios problemas con el bate después del primero de mayo. En el jardín de la izquierda estará Paul McAnulty, Scott Hairston jugará en el prado central, ante la lesión de Jim Edmonds; mientras que Crabbe, Clark, Justin Huber y Jody Gerut, estarán listos para salir de la banca cuando sean requeridos.
“Hay un cambio, pero no un cambio masivo”, señaló el manejador Bud Black antes del partido inaugural.
“Uno desea tener buenos bateadores en la banca, buenos jugadores defensivos, rapidez. En otras palabras, lo quieres todo, pero no ocurre siempre. Lo que sí puedo decir es que me siento contento con mi equipo", apuntó el ex lanzador que entra en su segundo año al frente de los Padres.
Lo cierto es que la afición confía en que su equipo gane el tercer banderín en los últimos cuatro años, luego de los triunfos en 2005 y 2006. Por eso, y aprovechando la primera ocasión que en Petco Park se tiene un juego inaugural, 44 mil 965 aficionados retaron a la fría tarde primaveral y fueron testigo del homenaje que la organización hizo a las corporaciones que trabajaron durante los incendios forestales de otoño pasado.
Una vez presentados los rosters de Houston Astros y Padres, el jefe de bomberos, Tracy Jarman; el Alcalde, Jerry Sanders y el Jefe de la Policía, Williams Landsowne, además de cinco supervisores del condado, lanzaron la primera pelota del encuentro. Mientras que 300 bomberos de las 63 estaciones de esta ciudad se encargaron de extender la bandera gigante de los Estados Unidos que se utiliza para el Tazón Colegial Holiday de Futbol Americano
en los jardines, para después entonar el himno nacional.
Además, como es común en estos festejos, el inmueble se llenó de los espectaculares fuegos artificiales, los papeles multicolores, así como el vuelo de cuatro helicópteros por encima del parque, para que el tradicional grito de “playball” anunciara el arranque
Oficial en San Diego.
En el juego, Peavy mostró su enorme calidad en la lomita y con el madero. Ya se sabe que es el lanzador más temible de la Liga Nacional, pero también tuvo un gran partido como bateador, ya que impulsó dos de las cuatro carreras con las que ganaron los sandieguinos. En la loma tuvo una salida en la que en siete entradas espació tres imparables, regaló tres bases y abanicó a cuatro oponentes.
Al ataque fue apoyado por el refuerzo Iguchi, quien en cinco turnos conectó tres hits -dos de ellos dobles- y anotó en una ocasión, mientras que Adrián González tuvo una buena noche, pues en cinco turnos conectó dos imparables, uno de ellos productor de la tercera carrera del partido. Oswalt recibió tres carreras y once hits en cinco entradas y un tercio. Ponchó a seis enemigos y no dio boletos.
Un buen inicio para un equipo que cuenta con material suficiente para buscar el banderín del Oeste y vengarse de su eliminación del año pasado. Por cierto, el fin de semana llegan sus archirrivales, Los Angeles Dodgers.
Clásico 2009
Aunque se esperaba que las sedes que albergaron la primera Edición del Clásico Mundial de Beisbol repitieran, por lo menos en la fase previa, esto no sucedió.
Es cierto que San Juan, Puerto Rico y Tokio, Japón, tendrán de nuevo este honor, pero ahora el Comité Organizador tomó en cuenta al Foro Sol de la Ciudad de México y a Toronto, Canadá.
El segundo Clásico comenzará el jueves 5 de marzo de 2009 con la actividad correspondiente al Grupo “A”, formado por las selecciones de China, Taipei, Japón y Corea del Sur, con sede en el domo de la ciudad de Tokio.
El Grupo “B”, con sede en el Foro Sol del Distrito Federal, comenzará el 8 de marzo de 2009, con las selecciones de México, Australia, Cuba y Sudáfrica.
De forma simultánea, el Grupo “C” comenzará su accionar con las selecciones de Canadá, Italia, Estados Unidos y Venezuela, en el Rogers Centre de Toronto.
En tanto el Grupo “D”, con sede en el Estadio Hiram Bithorn de San Juan, Puerto Rico, tendrá acción con los combinados nacionales de República Dominicana, Holanda, Panamá y los locales boricuas a partir del 7 de marzo de ese año.
El calendario de los partidos de los cuatro grupos de esta primera fase del Clásico Mundial de Beisbol 2009 se dará a conocer en los próximos días, así como las sedes para los juegos de cuartos de final, semifinales y la final, aunque se menciona será el Dodger Stadium de Los Angeles.
Como se recordará, Japón y Cuba disputaron la serie final en Petco Park de San Diego, ganada por los nipones, mientras que México hizo trizas los pronósticos, al imponerse a la poderosa escuadra estadounidense. (ZETA/Deportes)
Por la revancha
Los sandieguinos saben que ir un paso adelante a lo conseguido en 2007, es obtener el banderín de la División Oeste. En octubre pasado, luego de terminar con récord de 89-74, perdieron el juego de desempate ante Colorado Rockies, donde disputaron el comodín de la Liga Nacional.
Rafael S. González Martínez
El último día de marzo arrancó la temporada 2008 para San Diego Padres. Días antes, Boston Red Sox y Oakland Athletics viajaron a Japón para iniciar las hostilidades de Major League.
Como es de esperarse, cada nuevo calendario se tienen nuevas metas y Padres buscan dejar atrás el pasado inmediato. Los sandieguinos saben que ir un paso adelante a lo conseguido en 2007, es obtener el banderín de la División Oeste. En octubre pasado, luego de terminar con récord de 89-74, perdieron el juego de desempate ante Colorado Rockies, donde disputaron el comodín de la Liga Nacional.
En los últimos años, el famoso “Wild West” (Salvaje Oeste) se ha convertido en el sector más reñido y con los mejores lanzadores de la actualidad en Grandes Ligas. La temporada pasada, cuatro de los cinco equipos que la conforman tuvieron números por encima de los .500; de allí salió el comodín de la Nacional y quién peleó en Serie Mundial, aunque el primer sitio fue para Arizona Diamondbacks.
Sin embargo, para este 2008, hasta los sotaneros de 2007, San Francisco Giants, pueden presumir de tener una de las mejores rotaciones con Barry Zito, Matt Cain, Noah Lowry, Tim Lincecum y Kevin Correia. Pero Padres comandaron las Grandes Ligas con una efectividad combinada de 4.11 entre todos sus abridores. Arizona, San Francisco y Los Angeles se ubicaron entre los primeros 12 y Colorado en el puesto 17, lo cual no dice mucho si se toma en cuenta que su staff de pitcheo obtuvo la efectividad más baja de la Liga Nacional después del juego de las Estrellas: 3.86.
Además de Peavy, Chris Young y Greg Maddux, los “frailes” necesitan que Randy Wolf se recupere de una lesión y que Mark Prior entre en escena durante el mes de mayo, mientras Justin Germano tendrá esa responsabilidad. En el bullpen se cuenta con brazos experimentados y confiables como Wilfredo Ledezma, Cla Meredith, Enrique González, Glendon Rusch, Heath Bell, Joe Thatcher y Trevor Hoffman.
Y claro, la banca puede ser la diferencia entre una victoria o una derrota. Por eso fue que la directiva trabajó durante este invierno. Esa área fue la única desventaja que tuvieron en 2007, ya que luego de obtener 89 victorias, terminaron en último lugar en la Liga Nacional en promedio de bateadores emergentes (.188), último en imparables (43) y en décimo cuarto lugar en empujadas por un bateador emergente. Y eso que contaban con gente como Rob Bowen, los infielders Russell Branyan y Geoff Blum, y los guardabosques Paul McAnulty; y dependiendo en quien era el titular, Termell Sledge y José Cruz en el jardín izquierdo. Además de que Morgan Ensberg, Rob Mackowiak, Hiram Bocachica y Brady Clark fueron adquiridos durante la temporada, pero no hubo resultados.
Ahora hay material suficiente para pensar en mejores cosas. La adición del veterano Tony Clark, un inicialista, da a los Padres un bate potente desde la banca. Clark, 35 años, pegó 17 jonrones la temporada pasada.
Por su parte, el receptor Michael Barrett compartirá mucho del trabajo en el terreno con Josh Bard. También se habla mucho de Callix Crabbe, quien puede jugar la segunda base, campocorto, tercera base y en los jardines. Y Crabbe, que promedió .287 con Triple-A Nashville el año pasado, tiene una cosa que los Padres no tenían el año pasado: rapidez. El nativo de Islas Vírgenes ha robado 148 bases en seis temporadas en las Menores.
En cuanto a los nuevos jugadores, los planes son que la ofensiva mejore con las adiciones de Iguchi, quien irá segundo en el orden detrás de Brian Giles, quien tuvo serios problemas con el bate después del primero de mayo. En el jardín de la izquierda estará Paul McAnulty, Scott Hairston jugará en el prado central, ante la lesión de Jim Edmonds; mientras que Crabbe, Clark, Justin Huber y Jody Gerut, estarán listos para salir de la banca cuando sean requeridos.
“Hay un cambio, pero no un cambio masivo”, señaló el manejador Bud Black antes del partido inaugural.
“Uno desea tener buenos bateadores en la banca, buenos jugadores defensivos, rapidez. En otras palabras, lo quieres todo, pero no ocurre siempre. Lo que sí puedo decir es que me siento contento con mi equipo", apuntó el ex lanzador que entra en su segundo año al frente de los Padres.
Lo cierto es que la afición confía en que su equipo gane el tercer banderín en los últimos cuatro años, luego de los triunfos en 2005 y 2006. Por eso, y aprovechando la primera ocasión que en Petco Park se tiene un juego inaugural, 44 mil 965 aficionados retaron a la fría tarde primaveral y fueron testigo del homenaje que la organización hizo a las corporaciones que trabajaron durante los incendios forestales de otoño pasado.
Una vez presentados los rosters de Houston Astros y Padres, el jefe de bomberos, Tracy Jarman; el Alcalde, Jerry Sanders y el Jefe de la Policía, Williams Landsowne, además de cinco supervisores del condado, lanzaron la primera pelota del encuentro. Mientras que 300 bomberos de las 63 estaciones de esta ciudad se encargaron de extender la bandera gigante de los Estados Unidos que se utiliza para el Tazón Colegial Holiday de Futbol Americano
en los jardines, para después entonar el himno nacional.
Además, como es común en estos festejos, el inmueble se llenó de los espectaculares fuegos artificiales, los papeles multicolores, así como el vuelo de cuatro helicópteros por encima del parque, para que el tradicional grito de “playball” anunciara el arranque
Oficial en San Diego.
En el juego, Peavy mostró su enorme calidad en la lomita y con el madero. Ya se sabe que es el lanzador más temible de la Liga Nacional, pero también tuvo un gran partido como bateador, ya que impulsó dos de las cuatro carreras con las que ganaron los sandieguinos. En la loma tuvo una salida en la que en siete entradas espació tres imparables, regaló tres bases y abanicó a cuatro oponentes.
Al ataque fue apoyado por el refuerzo Iguchi, quien en cinco turnos conectó tres hits -dos de ellos dobles- y anotó en una ocasión, mientras que Adrián González tuvo una buena noche, pues en cinco turnos conectó dos imparables, uno de ellos productor de la tercera carrera del partido. Oswalt recibió tres carreras y once hits en cinco entradas y un tercio. Ponchó a seis enemigos y no dio boletos.
Un buen inicio para un equipo que cuenta con material suficiente para buscar el banderín del Oeste y vengarse de su eliminación del año pasado. Por cierto, el fin de semana llegan sus archirrivales, Los Angeles Dodgers.
Clásico 2009
Aunque se esperaba que las sedes que albergaron la primera Edición del Clásico Mundial de Beisbol repitieran, por lo menos en la fase previa, esto no sucedió.
Es cierto que San Juan, Puerto Rico y Tokio, Japón, tendrán de nuevo este honor, pero ahora el Comité Organizador tomó en cuenta al Foro Sol de la Ciudad de México y a Toronto, Canadá.
El segundo Clásico comenzará el jueves 5 de marzo de 2009 con la actividad correspondiente al Grupo “A”, formado por las selecciones de China, Taipei, Japón y Corea del Sur, con sede en el domo de la ciudad de Tokio.
El Grupo “B”, con sede en el Foro Sol del Distrito Federal, comenzará el 8 de marzo de 2009, con las selecciones de México, Australia, Cuba y Sudáfrica.
De forma simultánea, el Grupo “C” comenzará su accionar con las selecciones de Canadá, Italia, Estados Unidos y Venezuela, en el Rogers Centre de Toronto.
En tanto el Grupo “D”, con sede en el Estadio Hiram Bithorn de San Juan, Puerto Rico, tendrá acción con los combinados nacionales de República Dominicana, Holanda, Panamá y los locales boricuas a partir del 7 de marzo de ese año.
El calendario de los partidos de los cuatro grupos de esta primera fase del Clásico Mundial de Beisbol 2009 se dará a conocer en los próximos días, así como las sedes para los juegos de cuartos de final, semifinales y la final, aunque se menciona será el Dodger Stadium de Los Angeles.
Como se recordará, Japón y Cuba disputaron la serie final en Petco Park de San Diego, ganada por los nipones, mientras que México hizo trizas los pronósticos, al imponerse a la poderosa escuadra estadounidense. (ZETA/Deportes)
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