Reestructuración total
Tras la salida de Hugo Sánchez, los directivos se han dado a la tarea de encontrar al sustituto que se encargue de llevar al Tricolor hacia Sudáfrica. Mientras tanto, Jesús Ramírez se quedará como técnico interino.
Arturo Durán Hernández
No hay fecha que no llegue ni plazo que no se cumpla. El marcado día 31 de marzo vio en el Centro de Alto Rendimiento la junta de urgencia que convocaron los dueños y presidentes de los diversos equipos de la primera división nacional.
De todos conocido es que los dos golpes que más dolieron en lo más alto de la Federación Mexicana de Futbol, fueron el no conquistar la Copa de Oro y, por ende, no ir a la Copa Confederaciones; y por si fuera poco, la eliminación dentro de la primera ronda del torneo Pre Olímpico, teniendo como consecuencia no ir a los Juegos Olímpicos.
Estos dos fracasos, además del pobre funcionamiento que sobre el terreno de juego mostró en todo momento la selección, no ayudaron en nada el reclamo de Hugo Sánchez, quien desatinadamente alegaba los mismos derechos que su antecesor.
Si bien Ricardo Antonio Lavolpe fracasó durante el mundial de 2006, al no conseguir el ansiado quinto partido, que se ha convertido ya en una obsesión más que en un objetivo deportivo, al menos logró las metas inmediatas que se le fueron planteando durante su administración. Obvio es que logró lo que Sánchez no consiguió.
Un total de 33 partidos en 502 días, fueron los que estuvo al frente el ídolo blanco, siendo 25 los encuentros en que dirigió al combinado mayor y ocho a la llamada Sub-23.
Nombrado como mandamás un jueves 16 de noviembre del entonces 2006, Hugo era vitoreado y apoyado por todos al unificar criterios y unir las voces en torno a que se había tomado la decisión correcta.
Pero casi 17 meses después, lo que inició como un idilio, terminó en el peor de los desenlaces, dejando al futbol mexicano con una crisis deportiva bajo el diagnóstico de grave. Situación que toma tal etiqueta, al contar como nunca en la historia con el mayor talento y material humano para formar un equipo altamente competitivo.
Aclarando sí que como equipo, México nunca ha ganado nada importante a nivel internacional, con excepción de un Mundial Sub-17, donde los triunfadores no tuvieron el apoyo y reconocimiento necesario hasta lograda su proeza.
Al final, de los 33 encuentros que Hugo dirigió, sólo pudo ganar 16 de ellos, perdiendo diez y empatando siete. Con esto queda claro que ganó menos de la mitad de los partidos que dirigió, y perdió casi una tercera parte de los mismos.
Sin duda, los resultados que jugaron directamente en su contra, fueron los conseguidos ante Estados Unidos en tres ocasiones, donde perdió dos y empató uno, además de las dos derrotas frente a Guatemala, tomando en cuenta que México tenía 38 años sin perder ante este rival.
También le perjudicaron los marcadores logrados ante Argentina dentro de la Copa América y la pobre cosecha en el torneo Pre Olímpico de Carson.
Siendo la única vez que México se vio bien bajo su cargo, casualmente dentro de la Copa América, donde venció por dos a cero a Brasil y por un abultado seis por cero a Paraguay, obteniendo además la victoria ante Uruguay en el partido por el tercer lugar de dicha competición.
De los 16 triunfos obtenidos, 9 de ellos fueron en torneos oficiales, cuatro en la Copa de Oro, cuatro en la Copa América y uno en el torneo Preolímpico. Cayendo derrotado solamente en cuatro ocasiones, récord que se ve bastante bajo, pero que desafortunadamente, ocurrió en los partidos más decisivos.
Ahora comienza una nueva etapa en la historia del futbol mexicano, a medio camino del próximo Mundial y con un proceso cortado. De esta manera se tiene que arrancar la búsqueda del técnico ideal que no sólo lleve al Tricolor al siguiente Mundial, sino que lo haga de forma clara, retomando el lugar de “Gigante” en el área y demostrando con resultados, funcionamiento y sensatez, que México puede conseguir el siguiente gran paso en Sudáfrica 2010.
Mientras tanto, Jesús Ramírez se hará cargo interinamente del destino inmediato de la selección, que tiene un partido el próximo 16 de abril frente a China, para después, en junio, enfrentarse con Argentina, Perú y comenzar ante Belice el camino al Mundial.
Los candidatos más fuertes son José Néstor Pekerman, por su gran trabajo con las infantiles de Argentina y su experiencia mundialista en Alemania, además del conocimiento que ya tiene del futbol mexicano; Enrique Meza por el excelente trabajo con Pachuca en los últimos dos años; Carlos Bianchi, por su impresionante historial de títulos en su país y el propio “Chucho” Ramírez, por el innato conocimiento de las entrañas del futbol mexicano.
Esto sin descartar una mayúscula sorpresa, como sería un técnico que dirija actualmente en Europa, entre los que destacan Luis Felipe Scolari, quien terminaría contrato con Portugal tras la Euro 2008 o Frank Rijkaard, quien probablemente salga de Barcelona.
Sin olvidar, inclusive, un posible regreso de Javier Aguirre, a quien los dueños ven como la mejor opción, a pesar de que en el pasado declaró que no regresaría a dirigir al combinado nacional.
En cualquier caso, el futbol mexicano se encuentra en plena reestructuración total y busca desde ya al personaje idóneo que lleve a buen puerto los destinos del balompié azteca. Sin duda, Hugo no lo fue. |