Atrincherados unos contra otros
Concepción Vizcarra de Arámburo
Cuando el presidente Cárdenas dio una información pública sobre las razones que lo orillaron a decidir la expropiación petrolera, manifestando que no permitiría situaciones de privilegio para el capital extranjero y ante una multitud reunida en el zócalo exhortó al pueblo a cubrir la indemnización correspondiente a fin de no heredarla a generaciones futuras, la respuesta del pueblo no se hizo esperar, el apoyo se manifestó de inmediato en tumultuosas manifestaciones y en donativos. La expropiación unificó al país.
Distinto el panorama que se presenta en la actualidad ante la reforma energética. El presidente no cuenta con la credibilidad ni con la confianza que se le tenía a Cárdenas. La clase política, desprestigiada, saboreando las mieles del poder, no le interesa el endeudamiento en que está dejando al país para las generaciones futuras, menos aún evitar situaciones de privilegio al capital extranjero.
Imposible la unificación del país. Los políticos, los académicos e intelectuales se encuentran divididos ante la reforma energética que se pretende realizar y, por qué no decirlo, ante todo proyecto de cambio. En las alturas del poder, atrincherados unos contra otros, atacándose y descalificándose, no se dignan bajar a informar al pueblo con claridad y verdad en qué consiste la reforma y en qué forma se pretenden privatizar los energéticos.
El presidente evade la responsabilidad de una información clara al presentar un video publicitario con costo de 28l mil millones de pesos, que nada aclara y sí calla realidades ocultas como lo son las actividades políticas empresariales en las que no hay línea que separe lo público de lo privado. Se hace público el diagnóstico sobre la pésima situación de PEMEX, una descripción precisa de todos los males en los que está sumergido, pero no se señalan los responsables de tal situación.
La corrupción en México ha estado y sigue estando fuera de todo control gubernamental, se le saca a flote y la ignoran; salen unos, entran otros, todos caen en esa podredumbre, unos porque llegaron gracias a ella, otros porque al no denunciarla se vuelven cómplices. El pueblo recibe ese legado que crece intocable ya sea en PEMEX o en toda institución pública y gubernamental.
A la industria petrolera se le ataca por la pésima situación en la que se encuentran las instalaciones, en cambio no se reconoce que a pesar de ello, de la corrupción del sindicato, de la dirigencia oficial, de la vandálica administración y la que se da en la concesión de contratos, PEMEX ha contribuido en gran parte al desarrollo del país puesto que el 40% del presupuesto es aportado por esa industria mexicana.
Ahora les preocupa el mal estado en que se encuentra, mas no reconocen que se debe al exigirle todo y dejarle en el abandono sin posibilidades de modernizarse y de crecer. La exhiben quebrada para justificar necesita del capital privado, de alianzas estratégicas, habiendo tanta tela que cortar en los desmanes con los que se despacha la política empresarial, la alta burocracia, los magistrados, legisladores, diputados, ex-presidentes, IFE, partidos políticos; en fin, todos los que maman en grande de la ubre del erario público.
El tema del petróleo nos interesa a todos los mexicanos; los políticos deben bajarlo al pueblo que únicamente es tomado en consideración durante las campañas electorales para pedirle el voto a favor de los candidatos que los partidos designan. No podemos ni debemos permitir que los recursos naturales, entre ellos los energéticos, que deben pertenecer a la nación y explotarse para beneficio de los mexicanos, se deje el destino que deba dárseles, en manos de los que no ven más allá de sus intereses partidistas y económicos.
Sanear a PEMEX de la corrupción en su administración, en su sindicato, en su directiva, en la concesión de jugosos contratos que se llevan las multimillonarias ganancias al extranjero, convertirlo en la industria petrolera mexicana, eficiente y transparente en toda su función, debe darse mediante la participación del pueblo mexicano.
Concepción Vizcarra de Arámburo es luchadora social y reside en Tecate, B. C.
Correo: concepcion_vizcarra@hotmail.com
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