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La violencia generada por celos

Conzultoría Matrimonial | Lic. Roberto Bautista López

Se establece que los celos son siempre un modo de violencia, independientemente de todo lo que hemos escrito y se ha dicho que ésta puede ser doméstica, familiar, emocional, sexual, pero que mucha de la misma y de cualquier tipo, se genera en algunos casos por los celos. Nadie puede amar por exigencia de presiones, golpes, limitaciones, etc., etc., ya que cuando las parejas se forman, esperan satisfacer una serie de necesidades precisamente con su pareja, y lograr con ello entre otras cosas, como su desarrollo personal y social, aunque esto no siempre es consciente y mucho menos se le expresa a la pareja. Esto quiere decir que al inicio de cualquier relación de pareja, se define el mantener un compromiso de amor, respeto, permanencia, fidelidad, sexualidad, convivencia, conveniencia, así como otros aspectos que pueden ser los causantes de establecer una relación de pareja. Lo cual demuestra que no es cierto siempre de que la pareja se une sólo por amor y para formar una familia.

Los tiempos van cambiando, y en el aspecto emocional también sucede, y es que antes sí se podría creer que se casaban por amor, pero ahora, ante lo más despierto de la sociedad, del avance que van teniendo las mujeres en muchos campos de la vida, antes de dar el sí, consideran muchas otras cosas que propiamente el amor, como es principalmente el aspecto erótico, la situación económica que enfrentarán, la convivencia con las respectivas familias, el nivel de estudios, el aspecto religioso, en fin, son situación que ahora se toman más en cuenta antes de dar el paso definitivo.

El celoso esconde una personalidad débil, dependiente, insegura, carente de autonomía. Su autoestima es tan baja que siente (quizá en forma inconsciente) que cualquier otra persona le puede arrebatar su pareja, dándole a cualquier rival mayor valor que así mismo. Puede creer que los demás son ladrones en potencia que vienen a él con las insanas intenciones de robarle su amor. Esa misma inseguridad hace que el celoso se agarre al objeto de su amor con las uñas y dientes, como un niño se agarra a su osito de peluche y no lo suelta ni para dormir, y que cuando se ve perdido o siente la pérdida de su pareja, a como dé lugar deseará mantenerla a su lado, no importando que para ello tenga que hacer uso de todos los medios posibles, incluyendo la fuerza física, coaccional, económica, y un sinfín de artimañas que se le vengan a la mente, coartando por todos los medios la libertad de su pareja, tanto física como emocional.

Tienen los celosa(o)s una percepción enfermiza consistente en una fijación de determinadas ideas o de un orden de ideas, que quedan como ancladas en lo profundo de su personalidad, y nada las remueve de ahí. Si está persuadido de que su pareja le quiere engañar, no habrá modo de convencerle de lo contrario, todo lo que suceda lo interpretará de forma que se convenza más y más de que está en lo cierto, y de que su sospecha de infidelidad se confirma a cada momento, y es cuando empieza a ejercer la violencia que definitivamente llegará a arruinar a esa pareja, porque llegando a darse la violencia, por más que se quiera después, la pareja afectada al encontrar la forma de desprenderse o separarse jamás querrá volver a estar junto a ella. Porque según los especialistas y yo, al caer en ese tipo de degradación del celoso, se considera un enfermo que deberá ser atendido por especialistas en cuestiones de la mente, sean psicólogos o psiquiatras.

Se le llama colopatía a la enfermedad de los celos, se dice que tiene su origen en la misma personalidad del celoso; algo hay en esa personalidad que no funciona bien. La celotipia (pasión de celos), es una pesadilla malsana para el que la sufre, y para el que la vive. El celoso es una persona que cree que jamás se equivoca, si está persuadido de que su pareja le quiere engañar, no habrá modo de convencerle de lo contrario: todo lo que suceda lo interpretará de forma que se convenza más y más de que está en lo cierto, y de que su sospecha de infidelidad se confirma a cada momento. Para el celopático todo sirve de prueba que pone en evidencia el engaño de que es víctima.

El celoso es una persona muy posesiva, que quiere disponer de su pareja como si fuera objeto de su propiedad privada; no quiere que se le escape, la tiene siempre a la vista, y la vigila como si se tratara de una animal enjaulada. Hay una dependencia afectiva muy profunda: el celoso no se imagina solo; necesita del otro para vivir, y de tal manera esta necesidad se le hace aguda que la idea del abandono o de verse en soledad llega a convertirse para él en una pesadilla obsesiva que no le deja vivir. Teme que pueda alguien arrebatarle su amor debido a su propia inseguridad, porque se valora poco, porque es bajo su nivel de autoestima. Una persona que creyera en sí misma y en su propio valer no tendría estos problemas; pero el celoso teme que pueda aparecer cualquier rival porque se considera a sí mismo como alguien que no está a la altura de las circunstancias, a la altura de lo que la persona amada merece, y por eso teme que pueda aparecer otro con más méritos y se posesione de su propiedad privada.

Los celos es un sentimiento que existe por igual tanto en hombres como en mujeres. Ya que la forma de reaccionar en el caso de celos, es en general distinta en hombres y en mujeres. Se puede afirmar que al ser atacados por los celos, los hombres se enfadan (mediante actitudes violentas y agresivas), en cambio las mujeres se deprimen. En las mujeres, los celos suelen manifestarse mediante un comportamiento histérico y depresivo, llegando a pensar de cómo atacar a la otra, mientras que los hombres, van contra la pareja primordialmente, lo cual hace que en ellos sea más difícil la cura que en las mujeres. Pero en fin, así es la vida, el celoso(a) no siente que esté enfermo, pero de alguna forma hay que hacerle saber que necesita atención, antes de que las cosas se le escapen de las manos. Si Usted conoce a alguien celoso(a) o sufre de alguno de ellos, haga que reciba ayuda.

Bien, gracias como siempre y mis disculpas por no haber escrito la semana anterior, pero andaba trabajando por Mexicali (tierra encantadora). Pero sobre todo gracias por sus comentarios y consultas al teléfono 684-9647 o al e-mail: bautista46@hotmail.com

El Licenciado Roberto Bautista ejerce su profesión en Tijuana, B.C.


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