Comienza la danza
Este lunes 21 arranca la decimosexta edición del Encuentro Internacional de Danza Contemporánea. La organizadora del evento, Carmen Bojórquez, hace un balance de la importancia que ha tomado este festival dancístico a lo largo de los años.
Sergio Haro Cordero
Surgió como un encuentro binacional de danza contemporánea con la idea, primero, de festejar los diez años del grupo Paralelo 32, además de estar vinculado entre los artistas de ambos lados de la frontera.
Hoy se prepara la decimosexta edición de este Encuentro Internacional de Danza moderna, considerado uno de los más importantes de la región y una de las actividades culturales de mayor trascendencia, organizada por la Universidad Autónoma de Baja California (UABC).
En ese lapso, grupos internacionales de Estados Unidos, Canadá y Francia, además de un vasto repertorio de compañías nacionales de máxima calidad en nuestro país, han pisado el escenario del Teatro Universitario de la capital del estado.
Basta decir que en esta edición se adelanta la presentación de Knua Coreography Troop, de Corea y Virpi Pahkienen, de Suecia, además de Antares, Lux Boreal, Lula Luna y Zebra.
A Carmen Bojórquez le ha tocado la organización de la mayoría de estos festivales de danza moderna.
“El festival surgió para festejar diez años de Paralelo 32. Cumplía diez años y consideré que era buena acción de festejo. Y como consecuencia, como parte de los festejos de este festival también está la consolidación del trabajo que venían desarrollando los bailarines de Paralelo… y la oportunidad que pudieran confrontarse -por eso se llamó encuentro desde un principio- con otros grupos; relacionarse y ampliar sus expectativas”, dice a ZETA a manera de recuento.
Explica que inicialmente se le llamó binacional porque la idea era, dada la situación geográfica, hacer lazos de intercambio con Estados Unidos.
En ese tiempo había varios festivales de danza moderna en diversas regiones del país, y Jorge Domínguez, quien era coordinador nacional de danza del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), propuso crear las “redes” por regiones: noreste, sur, norte y sureste, mismas que constituirían la Red Nacional.
A partir de ahí se ofreció el apoyo de la Coordinación Nacional de Danza, y con ello se creó el concepto de Red Nacional, con varios festivales como eje de acción.
Bojórquez, quien actualmente es coordinadora de Actividades Culturales de la Escuela de Artes de la UABC, ejemplifica de manera muy práctica las ventajas de trabajar en red.
Por ejemplo, traer a un grupo como el coreano, de once bailarines -calculando desde el DF-, podría tener un costo de 55 mil pesos, pero prorrateando dentro de la red con una presentación en Sinaloa, Sonora y Baja California, el presupuesto baja a menos de 20 mil pesos a los promotores locales.
Aparte de lo atractivo que es para los grupos visitar no sólo a una ciudad, sino toda una región con varias presentaciones.
– ¿Por qué se realiza este tipo de festivales si no son económicamente autosuficientes?, se le pregunta a la coordinadora general del Encuentro.
“Uno. No los está haciendo un particular que es mal negociante y que quiere tener un negocio que pierda. Los está haciendo una institución cultural, educativa, en este caso la UABC, en colaboración con el INBA, que entre sus razones de existir tiene el acercamiento de las actividades artísticas a la comunidad.
“En la Universidad el extensionismo sigue siendo uno de los puntos importante del porqué de la Universidad, eso en primer lugar, se está cumpliendo con una razón de ser de la institución. Eventualmente la búsqueda es que estas actividades pasen a ser autofinanciables, de ahí la necesidad de hacerlas, que el público que se ha formado asistiendo, que ya paga 100 pesos, hace diez años no hubiera pagado ni 3 pesos por ir a una función. Ha habido toda una formación de público a través del festival”.
Comenta que para que fuese autofinanciable, los boletos tendrían que costar cerca de 200 pesos por función, suponiendo que se llenaran las 560 butacas del Teatro Universitario.
Estudiantes y maestros pagan la mitad del precio del boleto.
Sobre la actual ausencia de un grupo de danza que represente a la UABC, detalla: “Ahorita no hay, (la UABC) tiene la licenciatura y están en proceso de formación los muchachos. Yo supongo que la representación de la danza de la Universidad ya no estaba dado en lo futuro con un grupo representativo como tal, sino a medida de que la licenciatura se vaya desarrollando y vaya creciendo, es claro que los alumnos de los últimos semestres estarán en condiciones de tener la representatividad de la Universidad y entonces irá cambiando. No va a funcionar como grupo profesional, semi-profesional adosado a la Universidad, como lo fue Paralelo 32, sino como prácticas profesionales de los alumnos de danza”.
Finalmente, Bojórquez anuncia que para este decimosexto Encuentro Internacional de Danza, la participación de Tania Pérez-Salas se canceló de última hora; en su lugar viene José Rivera, con el grupo La Cebra, de danza gay.
También estará ausente Alberto Dalai, quien ya tenía programada la presentación de un libro sobre arte coreográfico. En su lugar estará Gustavo Nuño Rosales, exhibiendo una revista de danza de muy alta calidad.
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