Verano electoral candente en Estados Unidos
Antonio Meza Estrada
La pelea sigue cerrada entre los pre-candidatos demócratas por la nominación de su partido. Obama aventaja esta semana con 1639 delegados a la candidata Clinton que tiene 1503; los dos están un poco más cerca de los 2025 que necesitan para llegar a la candidatura. El siguiente estado que va a sus elecciones primarias es Pensilvana con 158 votos en juego. Según las encuestas, ésta va a ser una elección cerrada, lo cual beneficia al candidato Obama, manteniendo a Hilary a una distancia cómoda.
Hilary admitió haber mentido en respecto a su anécdota del viaje a Yugoslavia. Ella había contado una anécdota de ese viaje donde se bajaba del “air force one” en medio de disparos durante la guerra civil. Con este relato ella argumentaba que está lista para confrontar la guerra porque ella la ha vivido. Esto le trajo una reacción más negativa de la población en general, al mentir abiertamente para posicionarse en algo que es el tema más crítico para esta elección. Por su lado, McCain pidió disculpas públicas por no haber votado a favor de hacer el día de “Martin Luther King” un día de celebración nacional. Lo interesante es que claramente los dos candidatos están tratando de diferenciarse de Bush, quien es visto como un Presidente que ha cometido muchos errores sin aceptar que ha tomado malas decisiones.
En el lado financiero, McCain ha iniciado un ataque fuerte contra los ejecutivos de las empresas de servicios financieros por dos motivos: sus exorbitantes salarios y su derroche de dinero durante una crisis de crédito que de alguna forma fue creada por ellos mismos. Indica que esas conductas son una irresponsabilidad y que es necesario que el Gobierno regule mejor a esta industria, la que a base de sus excesos ha provocado una seria recesion en el país. Los críticos opinan que esto viene en respuesta a que las grandes instituciones financieras no le han dado mucho dinero para su campaña, y que desde el 2005 han contribuido fuertemente para los candidatos demócratas (que ahora son la mayoría en las dos Cámaras del Congreso) como una acción preventiva y evitar más regulación en esa industria.
Obama sigue adelante, y con un tono más sutil en sus discursos, puede nadar de muertito a su nominación, mientras McCain y Hillary sigan dando noticias negativas y con reacciónes fuertes a los temas de interés. Obama necesita enfocarse en los súper delegados que en este momento favorecen más a Hillary. La lucha continúa. Vaya verano candente.
Antonio Meza fue Cónsul de México en El Paso y Detroit
Comentarios: ameza@mexico.com
|