Liguilla a la vista
Para beneplácito de los jugadores, la afición respondió de gran manera al llamado de su equipo; a diferencia del partido anterior, ahora los boletos sí tuvieron un costo y aquellos seguidores que se pueden decir fieles, se hicieron presentes. Alrededor de mil almas con boleto pagado corearon los goles del todavía equipo tijuanense.
Arturo Durán Hernández
Los Gallos disputaron su último partido en casa de la temporada y lo hicieron, una vez más, con el corazón y la garra por delante. Parece que a los pupilos del profesor Rangel les gusta lo difícil, ya que la victoria que obtuvieron el domingo pasado fue sumamente complicada, ante unos Correcaminos que dejaron ir más de tres puntos.
Con gol de Carlos Fretes al minutos diez, los visitantes se ponían adelante. El primer tiempo transcurrió sin mayores emociones, los cuarenta y cinco minutos del encuentro sucedieron de forma deslucida.
El descanso había llegado, los emplumados iban abajo en el marcador y la empresa no era nada sencilla, ya que el futbol desplegado por los plumíferos hacia pensar que lo peor estaba por venir.
El segundo tiempo comenzó como el primero, a los diez minutos de iniciado otro gol había sido anotado, Héctor Alvarez firmó lo que parecía una victoria fácil para los de Tamaulipas y el desánimo se hizo presa de la afición debido a lo pesado del marcador; inclusive parecía que los Gallos eran quienes tenía un hombre menos y no la UAT, quienes al minuto cincuenta y seis sufrieron la expulsión de Armando Tavira.
Pero al igual que en la fecha catorce, cuando vencieron al Zacatepec por tres a dos tras ir perdiendo por un par de anotaciones, los Gallos cantaron y en dos minutos empataron el encuentro. Primero fue Omar Avilán, quien al 68 de tiempo corrido encajó un cabezazo en lo más profundo de la portería para descontar un poco el tanteador. Y acto seguido, el de dorsal 58 conectó un tiro de fuera del área que se fue a incrustar en la esquina inferior izquierda del guardameta tamaulipeco para decretar la igualada.
Como si les hubieran picado la cresta, los Gallos reaccionaron con mucho futbol para desquitar la desventaja y ponerse en igualdad de condiciones ante unos correcaminos que se encontraban agazapados y completamente desconcertados por los acontecimientos.
Eduardo Rergis, técnico de la UAT, se encontraba haciendo el coraje de su vida, increíble le parecía que tras una ventaja tan cómoda, su equipo se encontrara como empezó. La expulsión, justa por cierto, desequilibró totalmente a los visitantes y los de casa aprovecharon de manera redonda las circunstancias en las que se encontraba el partido.
Como a todos los equipos, que cuando van abajo en el marcador buscan desesperadamente el empate y una vez conseguido regresan al ritmo semilento, Tijuana no fue la excepción. Parecía que el empate era el resultado esperado e idóneo, inclusive el hombre de más no se notó tras los goles, ya que los plumíferos se fueron hacia el frente buscando el gol que les regresara el mando del partido, pero sus intentos fueron infructuosos.
Cuando parecía que el encuentro iba a finalizar en empate, una jugada iniciada por Bosco Frontán fue terminada por Omar Avilán. La espectacular voltereta estaba consumada, el doblete del cincuenta le daba a Tijuana una nueva victoria, tres puntos y el tercer lugar de la tabla general a una fecha de terminar el campeonato.
En su siguiente partido frente a Puebla, los Gallos se jugarán el segundo lugar de la competencia, posición que les beneficiaría, ya que asegurarían cerrar de locales en los cuartos de final y de calificar en las semifinales.
Mientras tanto, una cosa es segura: habrá más futbol en Tijuana, ya que con los treinta puntos de los cuales goza el cuadro fronterizo, tienen asegurado su pase a la liguilla y lo que es mejor, cerrarán los cuartos de final en casa, debido a su mejor posición en la tabla general.
Para beneplácito de los jugadores, la afición respondió de gran manera al llamado de su equipo; a diferencia del partido anterior, ahora los boletos sí tuvieron un costo y aquellos seguidores que se pueden decir fieles, se hicieron presentes. Alrededor de mil almas con boleto pagado corearon los goles del todavía equipo tijuanense.
Es de reconocer la labor que realizan los jugadores sobre el empastado y el agradecimiento que le han mostrado a la afición que no los ha abandonado, a pesar de la situación ya conocida sobre el traslado del equipo a otra sede.
ZETA platicó con el capitán de la escuadra tijuanense. Ramiro Briceño, quien se dijo satisfecho por la victoria, pero no por la forma en la cual se consiguió.
“Desafortunadamente, no es lo que esperábamos, pero las cosas se están dando y tenemos que sacar el gasto, tenemos que sacar el orgullo, el futbol nunca es fácil y si así nos alcanza, tenemos que seguir”.
Pero advirtió: “Si nosotros nos mentalizamos de que no nos tienen que hacer daño para hacer las cosas, podemos hacer mucho más. Reaccionamos hasta que nos acordamos de que no tenemos nada qué defender porque no tenemos corona, y en base a eso podemos alcanzar y rebasar”.
Acerca de su labor sobre la cancha, comentó sólo hacer lo que sabe y lo que está a su alcance, y sobre el inminente cambió que va a sufrir el equipo resaltó: “Desagraciadamente las cosas no son como quisieran (la afición), nosotros somos materia humana, nos usan, a nosotros nos paga un dueño, andamos de un lado a otro y dependemos de eso”.
Por su parte, el timonel Víctor Rangel admitió que se les llamó fuertemente la atención a los jugadores en el descanso, razón por la cual salieron más motivados para el segundo tiempo. Resaltó la rápida reacción de su escuadra y la forma en que lograron la igualada. Sobre su rival dijo claramente que “dejaron ir la victoria cuando ya no atacaron, la mejor defensa es el ataque”.
De su siguiente rival, Rangel opinó que es un equipo de mucha historia al que enfrentarán con el futbol que Tijuana sabe realizar. Y se despidió de su casa con la promesa de que regresarán en la liguilla y harán lo posible por alargar a tres partidos su estadía en la ciudad.
Para desfortunio de los jugadores, el cuerpo técnico y la afición, con o sin campeonato, el Club Tijuana volará hacia otros rumbos y la ciudad se quedará esperando por tiempos mejores. Con lo cumplido hasta ahora, se le deja un gran paquete a la franquicia que aterrice para el siguiente torneo en tierras fronterizas. Al menos es la nueva promesa que hay por parte de los ex dirigentes de los otrora Gallos Caliente.
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