Terrible final
Manny Pacquiao superó a Erick Morales en los tres rounds que duró la batalla, y cuando el cronómetro apenas marcaba el minuto dos con 57 segundos del tercer asalto, lo puso fuera de acción y prácticamente del boxeo.
Marcos A. Angulo Alvarez
La noche del pasado sábado 18 de noviembre jamás será olvidada por Erick “El Terrible” Morales, ya que en esa fecha disputó una pelea que prácticamente sepultó su carrera dentro de los cuadriláteros.
En el combate que se desarrolló en la Thomas & Mack Arena de Las Vegas, Nevada ante más de 18 mil aficionados, el boxeador filipino Manny Pacquiao fulminó rápidamente al tijuanense en el tercer asalto, después de mandarlo en tres ocasiones a la lona, poniéndolo al borde del retiro del boxeo profesional.
Pacquiao superó a Morales en los tres rounds que duró la batalla, y cuando el cronómetro apenas marcaba el minuto 2 con 57 segundos del tercer asalto, lo puso fuera de acción y prácticamente del boxeo.
El resultado fue el esperado, debido a que desde anunciada la pelea, el filipino tenía en las apuestas una ventaja de 2-1 sobre el mexicano, quien tuvo una serie de problemas para dar el peso de la categoría de los superplumas y sumó su cuarta derrota consecutiva.
“Pac Man” dejó su marca en 43-3-2, con 33 nocauts, mientras que Morales quedó con récord de 48-5 y 24 nocauts.
Con este resultado, Morales suma cuatro descalabros en sus últimos seis combates. Las derrotas fueron contra Marco Antonio Barrera, Zahir Raheem y Pacquiao en dos ocasiones.
Después de ver todo esto, está claro que como todo en la vida, se tiene un principio y un final, y la carrera del “Terrible”, quien nació el 1 de septiembre de 1976, desgraciadamente está por finalizar.
Recopilando un poco la historia de Erick Morales, ésta tiene su inicio en el año de 1993 en la ciudad de Tijuana, cuando comenzó su carrera profesional a la edad de 17 años. Su primer duelo de paga fue frente a José Orejel, a quien derrotó por nocaut en dos rounds, siempre bajo la supervisión de su padre, José “Olivaritos” Morales, quien se desempeña como entrenador del “Terrible”.
El año 1997 fue muy especial para Morales”, ya que en septiembre ganó su primera corona versión CMB, al vencer al campeón supergallo, el legendario Daniel Zaragoza, cuya derrota marcó su retiró definitivo del ring.
Poco a poco el “Terrible” acaparó la atención de promotores y público en general, su cadena de victorias se fue ampliando y, ya en mayo de 1998, en California, venció al ex campeón mundial de los superroscas, José Luis Bueno.
Ese mismo año, pero en septiembre, derrotó por nocaut al estadounidense Junior Jones, quien llegó a ser campeón mundial en dos ocasiones.
Para 1999, Erick Morales siguió por el camino de los triunfos. Primero derrotó a Juan Carlos Ramírez, dos meses más tarde logró otro extraordinario nocaut frente al filipino Reynante Jamili y en lo que fue la octava defensa de su título supergallo del CMB, derrotó por decisión al irlandés Wayne McCullough.
La entrada del nuevo milenio pintó bien para Morales, con la primera pelea contra el también mexicano Marco Antonio Barrera en Las Vegas, donde se disputaba el cinturón supergallo del CMB y la OMB. Este combate fue calificado como “La Pelea del Año 2000” y además se consideró el quinto round de la batalla como el mejor del año en duelos por una corona mundial. Morales derrotó a Barrera por decisión, para mantener su calidad de invicto.
En septiembre de ese año, Erick Morales decide subir de división y disputa el título vacante interino de peso pluma contra el ex monarca del CMB, el estadounidense Kevin Kelley, a quien derrotó por nocaut técnico en siete asaltos.
En 2001, Erick ganó el cinturón pluma del CMB por la vía larga al yucateco Gustavo “Guty” Espadas, reafirmando así su condición de imbatible.
El 28 de julio de ese mismo año realizó una defensa más, venciendo por puntos al retador oficial, el coreano Injin Chi.
Erick perdió su condición de invicto en la esperada pelea de revancha ante Marco Barrera, en un duelo que al final tuvo que definirse por puntos en Las Vegas Nevada, el 22 de junio de 2002.
Morales arriesgó la corona pluma frente al estadounidense Eddie Croft y “Bobby Boy” Velardez, además de ganar la eliminatoria de la división superpluma ante “Guty” Espadas. El “Terrible” Morales se consolidó como una de las máximas glorias del pugilismo en México e ingresó con letras de oro a las páginas del pugilismo internacional, ya que igualó la hazaña del legendario ídolo del boxeo azteca, Julio César Chávez, con tres títulos en diferentes categorías.
El peleador fronterizo derrotó al también mexicano Jesús “Matador” Chávez y se adjudicó el título superpluma del CMB, en combate celebrado el 28 de febrero de 2004, en Las Vegas, Nevada. Además de retener su corona al derrotar por puntos al estadounidense Carlos Alberto Hernámdez, también en Las Vegas.
Para el 27 de noviembre de 2004 llegó la ansiada tercera pelea ante Marco Barrera, en la cual tras un combate memorable, lleno de entrega y pundonor, sufrió su segunda derrota al caer por puntos.
Erick Morales regresó al camino del triunfo al vencer, el 19 de marzo de 2005, al filipino Manny Pacquiao en Las Vegas, Nevada.
Tras ese resultado, que lo metió de nueva cuenta a los primeros planos mundiales, Erick buscó su cuarto título mundial, pero nunca llegó y tal parece que no llegará jamás.
El “Terrible” Morales ha prometido que peleará solamente una ocasión más, y ésta será ante su gente, en Tijuana, para después colgar los guantes para siempre.
|