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Disfrute el placer con la masturbación femenina
Conzultoría Matrimonial | Lic. Roberto Bautista López
Descubra diferentes formas de placer. El goce que produce la contemplación del cuerpo de su pareja se puede multiplicar infinitamente si se agregan caricias, besos y abrazos en el momento de la relación sexual. No se reprima, es hora de dialogar con su pareja sobre dónde y cómo le gustaría que le tocara para que ambos puedan disfrutar a plenitud y sin obstáculos del sexo. Uno de los métodos para llegar al orgasmo es la estimulación erógena, ya sea por parte de su pareja o por sí misma (masturbándose). Los expertos en sexología y yo, han comprobado que las áreas que provocan más excitación en la mujer son la boca, a través de los besos, ya sean suaves o apasionados; desde el nacimiento del cabello hasta la frente; las sienes, las cejas, los párpados y las mejillas. Tremendas sensaciones se sienten en el lóbulo de la oreja, el cuello, los senos y el área alrededor del ombligo, y para culminar, el punto máximo femenino es el clítoris, donde la sensibilidad y el placer se unen. Para el hombre, las caricias en los genitales son estímulos que provocan una excitación inmediata, así como los hombros, las palmas de la mano, la espalda, el pecho y los pezones son sus otros puntos débiles en la intimidad, pero eso es tema de otro apunte, ya que por naturaleza el hombre casi desde que nace lo hace masturbándose.
Desde ya empiece una nueva etapa en su relación, y pídale a su pareja que le ayude a localizar los rincones de su cuerpo donde se esconde el placer, coméntele que cuando él no esté, disfrutará haciéndolo pensando en él, por lo que practique pidiéndole que la masturbe y haciéndolo juntos (un placer adicional sentirá él al verla hacerlo). Comiencen la exploración erógena con besos en las manos y los dedos en un ambiente relajado, y extiéndanlos por todo el cuerpo. Mientras más se prolongue y se esmeren en el juego previo y masturbándose, mejor será el resultado final.
Con la masturbación, tanto hombres como mujeres pueden tener una imagen más positiva de sí mismos, experimentar la sexualidad, y comprometerse en un acto de amor con uno mismo. También puede ofrecer una mayor libertad sexual, y fundamentalmente, aprendiendo cómo responde su cuerpo, podrán compartir estos conocimientos y sensaciones con su pareja. La mala disposición y los sentimientos negativos hacia la masturbación datan de ancestrales tiempos, cuando era considerado una forma de abuso propio que podría retardar el crecimiento, afectar la inteligencia, la moral, y debilitarse físicamente. Crecen sintiendo vergüenza y culpa por esas actitudes. Ahora está usted dispuesta a salir del pasado, y puede invitarse a experimentar uno de los mayores placeres que el cuerpo puede darle. Su viaje comienza cuando está por sobre todas las cosas. Debe sentir el derecho de desarrollar su sexualidad, y debe verse a sí misma como lo más importante.
Para empezar, si es que no lo ha hecho, escoja algún momento en el que no esté muy cansada y tenga un nivel de energía alto. Cree una atmósfera sensual y relajada trayendo de preferencia a su habitación flores frescas y velas de colores. Comience siempre con un baño para relajarse, use sus propias manos para sentir la piel contra la piel, mueva sus manos lentamente, sensualmente, sin perderse ninguna de las sensaciones que experimenta. Vuélvase amiga de su cuerpo, quiérase, una imagen positiva de sí misma promueve una buena respuesta sexual. En los primeros momentos, luego del baño, párese desnuda frente a un gran espejo, dé un vistazo a su cuerpo de pies a cabeza, y piense lo que le gusta de su cuerpo, y lo que no le gusta considerando que lo puede mejorar; además, tómese tiempo tocándose todo su cuerpo, sienta la piel, los músculos y huesos de sus brazos, piernas y abdomen. En una segunda ocasión, continúe con los baños pero ahora enjabonándose manualmente los bellos púbicos.
Después de eso, aplíquese una loción o aceite en todo su cuerpo, luego utilice un espejo de mano para mirar cuidadosamente sus genitales acariciándolos suavemente, note su textura y color. Si se siente incómoda, pare de momento, piense en lo deseable que es para su pareja y en ese momento, para sí misma. Comience nuevamente sólo cuando esa incomodidad desaparezca. Sea paciente, cuando comience nuevamente, focalice su área genital, especialmente el clítoris, explore estimulándose con varios tipos de caricias y presiones mientras se concentra en fantasías o situaciones eróticas vividas en el pasado. De tener un vibrador, úselo con el debido cuidado (tengo un tech-video-clip que con gusto lo envío por correo a dama que lo solicite).
Piense que está haciendo el amor con su pareja, infinitamente paciente, y dispuesto a hacer absolutamente todo lo que usted desee. Puede imaginarse a sí misma como la mujer más sensual del mundo enseñándole a su pareja el arte de complacer a una mujer. No se preocupe si no tiene pareja, ello le servirá para mantener un equilibrio tan necesario cuando hace falta la misma. Cuando estimule su clítoris, contraiga sus músculos, y, si lo desea, llegue al orgasmo, y si remotamente vuelve a tenerlo, descubrirá que es multiorgásmica, y eso, eso es lo máximo, no hay otra cosa insuperable… bueno, sí lo hay, más orgasmos.
Puede planear estas nuevas destrezas cuando haga el amor con su pareja. Si usted va paso a paso, se encontrara más liberada sexualmente, teniendo más conocimientos de sí misma, aceptando su propia sexualidad, y participando en el comienzo de una vida más placentera. Lo que haga para lograr el placer, es como un regalo para su cuerpo.
Como siempre agradezco a mis dos que tres lectores sus comentarios y consultas al teléfono 684-9647, fax 684-1889, celular 204-6180 o al mail: bautista46@hotmail.com
El Licenciado Roberto Bautista ejerce su profesión en Tijuana, B.C.
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