La música clásica debe continuar
En este 2007, la estación de radio de música clásica XLNC1, sintonizada en la banda 90.7 FM, espera se resuelva el problema de la deficiente recepción de su frecuencia, mejorar sus condiciones presupuestales y ofrecer mejores programas y servicios.
Enrique Mendoza Hernández
En cuanto a música y estaciones de radio, en Tijuana no todo es narco-corridos y rock en sus distintas secuelas. También existen otras alternativas por demás valiosas. Es el caso de la única estación de música clásica en la región binacional, XLNC1, misma que se sintoniza en el cuadrante 90.7 de Frecuencia Modulada.
En medio del peculiar contexto tijuanense, con sólo sintonizar la frecuencia en mención se puede acceder a una programación bastante selecta del género en cuestión, donde se incluyen las obras más conocidas de los grandes maestros, así como piezas para el público conocedor.
“Nuestro objetivo es educar a nuestra juventud, enriquecer a nuestra comunidad, desde el más joven que nos escucha por primera vez hasta el que ya conoce este género muy bien, hacer la música clásica accesible para todo público y así romper la barrera que existe al respecto de esta establecida forma musical”, expresa a ZETA Lisette Atala-Doocy, Directora Ejecutiva.
Pero más allá de que se trate de una estación mexicana, el valor del proyecto estriba en que no es común que una ciudad cuente con una radiodifusora con las características de XLNC1:
“Las estaciones de música clásica son una especie en peligro en extinción porque no son económicamente rentables. Las estaciones comerciales que han estado manejando ese género no les ha funcionado, entonces cambian el formato a rock and roll, rancheras, y queda ahí realmente un hueco terrible”.
Fundada por el emblemático radiodifusor Don Víctor Díaz (qepd), primero como una radio en Internet en 1998 y a partir del 14 de febrero de 2000 ya como una estación de radio propiamente dicha con su debido cuadrante en el 90.7 de FM, la estación “Excellency One” opera tanto en Tijuana como en Chula Vista, California. De formato cultural y educativo, la emisora transmite su programación las 24 horas de cada uno de los siete días de la semana, sin comerciales.
Pero precisamente porque se trata de un proyecto que no goza de la venia oficial y tampoco (todavía) de las grandes corporaciones privadas, actualmente pasa por una situación delicada y de impostergable solución.
Se solicitan patrocinadores
A diferencia de las estaciones comerciales que operan con presupuestos millonarios, XLNC1 ejerce alrededor de 565 mil dólares anuales, es decir, aproximadamente unos 6 millones de pesos.
“La familia Díaz aporta dos terceras partes, y una tercera parte son donativos. (Es decir) Unos 2 millones y medio viene de donativos, el resto, los 4 millones, viene de la familia Díaz”, asegura la Directora.
Es evidente que el sostenimiento de la estación recae en la generosidad de la familia Díaz. Sin embargo, no es su obligación, más bien la misma comunidad debe responder ante tal servicio con mayor compromiso:
“Sin el apoyo de la comunidad, en un futuro la estación no podría continuar, no podemos seguir dependiendo de una sola familia. Si no tenemos el apoyo de la comunidad, una estación como ésta, no lucrativa, no comercial, es muy difícil que subsista”.
La existencia de una radio que divulgue la música clásica en una ciudad como Tijuana, es hasta cierto punto increíble. Sobre todo porque otras ciudades con mayor prestigio cultural no cuentan con una experiencia radiofónica como la tijuanense:
“Sería una lástima (que desapareciera), porque para Tijuana debería ser motivo de gran orgullo que exista una estación como ésta, no la tiene por ejemplo Chihuahua; San Diego no tiene una estación de música clásica. La gente (de Estados Unidos) cuando nos habla, nos dice: `No es posible que Tijuana nos esté a nosotros proporcionando este servicio´”.
– ¿Qué tan riesgoso es para la estación depender prácticamente de una familia?
“Sí, es muy riesgoso. Cuando murió Don Víctor, pensamos que la estación no tendría futuro, porque él era el que la sustentaba, con esa pasión. Pero de repente surge ella, Martha Díaz, con la misma fuerza, pasión, dedicación, pero al mismo tiempo nos pide que empecemos a caminar solos.
“La estación es una niña de siete años que ya la alimentaron, ya le dieron sus primeros pasos para que pudiera caminar, ahora está de parte de nuestra comunidad el ayudarnos a continuar con este proyecto. Es efectivamente riesgoso tener una sola familia que ya hizo su parte, y no podemos seguir dependiendo de ellos. Yo, como Directora Ejecutiva, veo el riesgo que existe, porque si San Diego no pudo sustentar las dos estaciones comerciales de música clásica que tenía antes de que entráramos nosotros, ¡imagínate!, nosotros como estación tijuanense, estamos en la tablita”.
– ¿Qué está haciendo la estación para solventar el problema?
“Estamos tratando de acercarnos más a las compañías tanto de Tijuana como de San Diego para tratar de obtener patrocinadores. La estación, a cambio de ese patrocinio, que no va a hacer un donativo sin ninguna retribución, le damos reconocimiento al aire, un slogan, algo breve, no más de 20 segundos al aire; en ese tiempo se puede decir muchísimo. A las compañías les da cierto reconocimiento como una corporación que está interesada realmente en el bienestar de su comunidad”.
Cabe hacer mención de que a las personas físicas o morales que aportan su donativo, la estación les otorga un recibo deducible de impuestos.
Obviamente, una compañía dadivosa busca tener la confianza y certeza de que los recursos destinados a una organización se ejerzan de manera transparente. Por esa razón, la Directora Ejecutiva de XCLN1 ya tramita la documentación necesaria para que la estación ejerza como asociación civil:
“Ya se metieron los papeles a Hacienda para que la estación tenga ya su entidad como una asociación civil. Estamos queriendo hacer una fundación a nombre de Don Víctor, ese sería el nombre de la asociación civil: Fundación Víctor Díaz Romo, el nombre de nuestro fundador”.
Así que para cualquier razón social interesada en compartir sus bondades, es crucial tener los contactos a la mano: (619) 575-9090 es el teléfono de las oficinas en Chula Vista, lisette@xlnc1.org el correo electrónico y www.x1nc1.org la página en Internet.
A pesar de los pesares
No obstante a los distintos obstáculos, el proyecto radiofónico tiene algunas prioridades a corto y mediano plazo.
Específicamente, para 2007 existen cuatro objetivos básicos. De acuerdo con la Directora Ejecutiva, el primero en importancia es ver la posibilidad de que las autoridades mexicanas intercedan con un grave problema:
La estación KPFK de Los Ángeles, California, opera con la señal 90.7 FM desde 1959. Sin embargo, el 14 de febrero de 2000 el Gobierno de Washington, en (des)coordinación con el de México, otorgaron esa misma frecuencia a XLCN1, de Tijuana. Esto ocasiona que en algunas áreas se escuche la estación angelina y en otras la tijuanense.
Cabe señalar la enorme diferencia en la fuerza de transmisión: KPFK opera con 112,000 watts de potencia, mientras XLNC1 lo hace con sólo 1,000.
“Desde que salimos al aire ha sido un pleito, porque ellos nos dijeron que esa estación era de ellos y que les pertenecía esa frecuencia. Al principio fueron muy agresivos con nosotros, nos sacaron artículos diciéndonos `ilegales´, que estábamos `robando´ su frecuencia. Sus radioescuchas también fueron muy agresivos con nosotros; nos decían que si no nos salíamos de la frecuencia, quién sabe qué iban a hacer”, apunta Atala-Doocy.
“Afortunadamente pude hablar con la gerente general de esa estación, le dije: `Controla a tus radioescuchas, nos han venido a amenazar hasta aquí, a las oficinas de Chula Vista´. Ella, con mucho tino, amablemente nos ayudó con el problema de sus radioescuchas, la agresividad, y que nos quitaran de su página como `ilegales´”.
Evidentemente, no es un problema de las difusoras al otorgárseles el mismo cuadrante (90.7), más bien se trata de negligencia por parte de ambos gobiernos.
“Hace tres años, cuando todavía dirigía Víctor Díaz, hablamos con las autoridades; presentamos una protesta de estación oficial con la SCT diciéndoles que no podíamos con esta otra frecuencia. Actualmente estamos tratando ya no con la SCT, sino ahora con la COFETEL; están concientes de que tenemos un problema muy serio, de que la estación no tiene buena recepción. Ese proyecto tenemos que resolverlo ya, es uno de los problemas más grandes que tiene la estación”.
Obviamente, el objetivo principal es resolver la anterior situación, sin embargo, aun con la deficiente recepción de la radiodifusora, XLNC1 continuará con su programación las 24 horas día, los siete días de la semana.
De hecho, uno de los planes de la estación es aumentar la cantidad de versiones de las obras.
“Estamos buscando crear programas para niños, en Internet, para que cualquier niño lo pudiera acceder, las escuelas, los maestros. El nombre de programa será `XLNKIDS´ o `XLNIÑOS´ y se podrá usar a cualquier hora, ya que estará permanentemente en nuestro sitio de Internet www.xlnc1.org”, anuncia la directora de la emisora.
La relación con las instituciones culturales, educativas y musicales seguirá siendo prioridad. Y precisamente en este último rubro, XLCN1 está en pláticas con la Orquesta de Baja California para tratar de tener un programa con ellos, una transmisión donde la estación dedique una programación específica a la OBC.
“Esto está manejándolo el Maestro Roberto Limón para ver en qué fecha podemos empezar ya a transmitir, hacerle publicidad, qué día y en qué horario se van a tocar obras que haya grabado la Orquesta de Baja California. Este es un proyecto que está en proceso, depende mucho de la Orquesta que está buscando dónde poder grabar para nosotros retransmitir estas grabaciones”.
Por último, mientras las instituciones ultraístas socorren el loable proyecto musical, en tanto aterricen los proyectos preparados para este año, pero sobre todo, mientras los gobiernos de México y Estados Unidos tomen cartas en la empalmada situación, la música clásica debe continuar.
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