Aumenta población adulta en México y no hay previsión social
Pensiones: Un futuro caos
Un nuevo libro producto del trabajo de dos investigadores de El Colegio de la Frontera Norte, pone en perspectiva el sistema de seguridad social mexicano, que se ahoga entre las obligaciones con sus trabajadores y ex trabajadores mayores, y la falta de estrategias gubernamentales para solucionar el problema. Algunas soluciones: La privatización de los servicios sociales, el crecimiento de la economía, la creación de empleos formales.
Francisco Navarro Fausto
Quebrado.
El sistema de pensiones en México es insuficiente para enfrentar las obligaciones adquiridas por el estado hacia sus trabajadores.
“Es una tendencia que se agrava en el tiempo, que ya rebasa lo crítico y está cercana a lo catastrófico”, así lo cita el texto “Efectos económicos de los sistemas de pensiones”, estudio realizado por investigadores del Colegio de la Frontera Norte.
Próximo a presentarse en el mes de febrero. El documento menciona que esta problemática se ha presentado en países con mayor crecimiento económico, y socialmente avanzados.
Aunque el proceso crítico de las pensiones en México se fue conformando de manera paulatina, para hacerle frente se hicieron cambios sociales y económicos, sin prever el caos que se avecina, “permitiendo ajustes en el funcionamiento de la sociedad ante el envejecimiento”.
Y mientras otros países buscan la mejor forma para hacerle frente. La situación mexicana es del todo difícil, pues el pleito por las pensiones será más acelerado y en medio de condiciones sociales y económicas que se pueden identificar como desventajosas.
Según el documento, México transforma la dinámica de población demográfica y entra de lleno en un rápido envejecimiento de sus habitantes, cuando todavía subsisten saldos negativos en desarrollo (hace falta reformas estructurales para no perder competitividad), además de una economía débil (basada en excedentes de petróleo principalmente) dependiente y con una integración social no bien lograda.
“La transición demográfica que se está observando en el país determina un proceso de envejecimiento de la población, en el cual destaca el aumento de números absolutos y porcentuales de la población en edades avanzadas”.
En su trabajo, los investigador del Departamento de Estudios de Población, Roberto Han Chande e investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, Berenice Ramírez López, ambos miembros del COLEF, ubican las características y condiciones de la población envejecida en un contexto donde las tendencias de la economía, la sociedad, y políticas públicas, se relacionan y afectan a los adultos mayores.
Los estudiosos destacan la crisis de la seguridad social con dos temas por demás difíciles:
1.- Crisis financiera de los sistemas de pensiones por la ausencia de reservas en el costo fiscal que representan.
2.- Creciente demanda de servicios de salud que comienza a rebasar las posibilidades de atención.
Lo anterior se da en un contexto de reformas estructurales enfocadas a impulsar un crecimiento económico sostenido, en búsqueda de la viabilidad financiera del Estado y a introducir nuevas modalidades en la organización del trabajo.
“Efectos económicos de los sistemas de pensiones” devela el grave problema que el Gobierno Mexicano enfrenta y que ante la ausencia de medidas eficaces de control y seguimiento, seguirá creciendo hasta colapsar a las instituciones ante el crecimiento de la población adulta en el País.
Los investigadores señalan que los recursos de la administración pública son insuficientes para hacer frente a las pensiones, y que exhiben el peso de las cuotas de retiro en la crisis de la seguridad social.
Para que las autoridades tomen cartas en el asunto, Berenice Ramírez López y Roberto Ham Chande concluyen a manera de propuesta entre otras cosas que:
1.- “La privatización no supone que la seguridad social deje de representar un costo para la economía, el modelo sólo puede garantizar su viabilidad, si la economía crece y los fondos se valorizan a tasas reales, que, es estimado, deben oscilar alrededor del cinco por ciento anual, esta riqueza debe ser producida cada año por la economía, pero además debe ser la necesaria para que el estado cumpla con sus obligaciones”.
2.- “Por otra parte, se requiere que la economía cree los puestos de trabajo suficientes en el sector formal, de manera que los trabajadores puedan tener una necesidad de cotización y un monto de las mimas compatible con sus necesidades de pensión para jubilación”.
3.- “Lo que la sociedad puede gastar en seguridad social tiene que ver con los niveles de ingreso per cápita, con la distribución del ingreso, con la participación del Estado en la riqueza (porcentaje del PIB). Es función de variables macroeconómicas y de variables ideológico-políticas, que se resumen en las relaciones de poder en la sociedad. Ninguna de ellas es de por sí decisiva, sólo su articulación define el resultado”.
El libro del COLEF
Una disección del sistema de seguridad social
Cuatro capítulos:
I.- El contexto socioeconómico
II.- Las reformas en pensiones
III.- Los retos en salud
IV.- Una visión general
Efectos económicos de los sistemas de pensiones es editado por Plaza y Valdés Editores con un tiraje de mil ejemplares.
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