En Hospital General de Mexicali.
Seguro Universal; una mentira
El común denominador es que a los padres de familia no se les informa lo estipulado por el Presidente de la República, acerca del llamado Seguro Universal que pretende brindar seguridad gratuita a los infantes nacidos a partir del 1 de diciembre del año pasado. También el desabastecimiento de medicamento es el eterno problema que ningún funcionario ha logrado solucionar.
Luis Pedro Arellano Sarmiento
En el Hospital General de Mexicali, el mediático “Seguro Médico Para Una Nueva Generación” o “Seguro Universal” anunciado por el presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, y destinado a quienes nacieron a partir del primero de diciembre de 2006, simplemente es una mentira más.
Y para los defensores del capital como base del sistema productivo, la ley de la oferta y la demanda, es decir el mercado, genera desabastecimiento de medicamentos; lo mismo para la clase pudiente como para la clase popular en Baja California.
El desabastecimiento de medicamento es el eterno problema que ningún funcionario público por designación o elección ha logrado solucionar. No desconocen la problemática, pero tampoco ponen orden.
Las deficiencias de planeación por parte de los funcionarios encargados de la salud pública en el Estado, es otra causa de que no haya medicamentos en tiempo y forma.
Otra versión señala que cada seis años cambian de dueño las empresas privadas que surten de medicamentos a las instituciones públicas de salud en el país e hipotéticamente sería otra razón de por qué no hay medicamentos, puesto que el trato de compraventa debe realizarse con nuevas condiciones.
Para el Contador Público Delegado del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Fortunato Álvarez Enríquez, fueron muchas las circunstancias que influyeron en el desabastecimiento de medicinas de finales del 2006 y principios de 2007.
“Muchas cosas influyeron: fin de sexenio, inicio de una nueva administración, problemas con la proveeduría que cierra diciembre, no surte hasta enero, no nos surtió medicamento en diciembre y también los recursos que se nos terminaron precisamente por el cambio de administración”.
En el mismo sentido responde a la falta de medicamento en el Hospital General de Mexicali, el Secretario de Salud y Director General de Institutos del Servicios de Salud en el estado (ISESALUD), José Guadalupe Bustamante Moreno.
“Es que las compras de las autoridades son a finales de año, ahorita estamos por surtir ya lo que nos está llegando para material de curación y medicamentos para las enfermedades respiratorias. Hay que recordar que las compras se hacen en meses de octubre, noviembre, diciembre, y vamos a comenzar a surtir”.
Según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en el conteo de 2005 se supo que en Baja California había 2 millones 844 mil 469 residentes y de éstos, 56 por ciento cuenta con algún tipo de seguridad social contando el Seguro Popular. El 44.8 por ciento no cuenta con ningún servicio médico.
La página de Internet de ISESALUD informa que brindan atención a un millón 203 mil 256 bajacalifornianos sin seguridad médica.
En 2004 Baja California destinaba el 0.5 por ciento del presupuesto a salud y el resto lo aportaba la federación.
Los ejemplos
Entrevistada el miércoles 31 de enero afuera del Hospital General de Mexicali, a la joven madre de 18 años Azalia Álvarez Ayala le dijeron “que el seguro (popular) mío no cubre a mi bebé” aun cuando su hijo Kevin Guadalupe nació el 16 de diciembre de 2006.
El común denominador encontrado por ZETA fue que no se les informa a los padres lo estipulado por el Presidente Calderón Hinojosa acerca del llamado Seguro Universal que supuestamente brindaría seguridad gratuita a los infantes de este sexenio.
Otro aspecto común en bebés internados en el Hospital General es que enfermaron de bronconeumonía, misma enfermedad por la que está el pequeño Kevin.
“Yo sí tengo Seguro Popular pero mi niño no, tengo que pagar yo”, señaló la joven madre.
Residente del Kilómetro 57 del Valle de Mexicali, trabaja de jornalera en la cosecha de cebollín e internó a su bebé el sábado 27 de enero por problemas de neumonía. Los costos médicos de su embarazo y parto fueron subsanados con su Seguro Popular.
Otro ejemplo es el del pequeño Cristian Martínez Gutiérrez que está internado en el Hospital General desde el 25 de enero pasado por varios motivos, uno de ellos es la bronconeumonía además de problemas con su corazón y un virus que le está dañando.
Nació el primero de diciembre pasado ahí en el Hospital General pues su madre Sandra Luz Gutiérrez Ramírez tiene Seguro Popular.
A dos semanas de internar a su bebé, la joven de 25 años y madre de dos hijos, contó que ha sido necesario realizar estudios externos costeados “con mucho sacrificio” por su familia. Entre ellos un electrocardiograma que le costó mil 200 pesos, además de otro examen al bebé que costo 550, otro más de 800, y medicinas con valor de 600 pesos.
Relató que en un principio le pidieron una medicina que no encontró en las farmacias particulares pero luego fue sustituida por otro de igual efecto, según le informaron.
Hasta la fecha no le han informado cuánto le van a cobrar por a hospitalización de su hijo, tampoco le han dicho que no le van a cobrar.
La jovencita Amalia Elizabeth Elías Tamayo tuvo a su bebé el 2 de febrero pasado en el Hospital General de Mexicali gracias a su Seguro Popular. Es madre soltera y tras una pequeña complicación, el pequeño Ángel David tuvo que quedarse en observación hasta el miércoles 7 de febrero.
Al darlo de alta le cobraron 231 pesos pero “eso nos están cobrando a todas”, dijo; además le recetaron Ampicilina Suspensión y Amikin, por lo que gastará unos 600 pesos para que su hijo se reponga totalmente.
En un breve sondeo con gente que está registrada al Seguro Popular y por ende con derecho a las medicinas que sanan las enfermedades del catálogo, ZETA constató que no hay los siguientes medicamentos:
Paracetamol, metocopramida, ampicilina tabletas y suspensión oral, valproato de magnesio, fenitoyna, montelukast, ciprofloxacino, naproxeno.
Pero además la crisis de medicamentos que inició hace poco más de dos meses y que continúa, abarca la inexistencia de químicos de uso hospitalario como ciclofosfamida, fenobarbital, Haparina, doxorubicina, midasolam, imipenem, mesna, asparaginasa, Fluoroacilo.
Ante la carencia interna, estos medicamentos son solicitados a los familiares de los pacientes internos o externos.
Para conocer la operatividad del hospital y la razón de la carencia de medicamentos en el nosocomio, fue solicitada una entrevista con la pediatra y directora Alejandrina Félix Peña pero tres semanas después no habido respuesta.
Otro caso de infante con bronconeumonía e internado en el Hospital General es el de Karla Guadalupe Ramos Fuentes, que le tocó nacer el 20 de noviembre de 2006, según comentó su madre de 25 años Wilma Fuentes.
La bebé estuvo internada desde el sábado 27 de enero hasta el martes 6 de febrero.
Por once días no le tocó la suerte de nacer en el sexenio Calderonista y aunque su madre tiene Seguro Popular debió pagar estudios externos del niño que le costaron mil 300 pesos. Son residentes de San Felipe y debieron viajar a Mexicali porque allá no hay un lugar especializado para atenderlo.
“Sí lo pagamos pero son muchos sacrificios los que uno hace, nosotros no tenemos tantos recursos”, reseñó y comentó que su esposo se quedó en el puerto trabajando y con su otra hija.
El Seguro Popular ha sido de gran ayuda para ella según sus palabras.
“Yo sí lo he ocupado, en todo, he tenido dos niñas con el Seguro Popular, me he atendido los nueves meses de las dos, me han dado medicinas, me han dado vitaminas, ultrasonidos y radiografías para (el parto de) mis dos niñas; sí lo he necesitado y sí me ha ayudado”.
Pero no todos están conformes con los alcances del Seguro Popular, porque aun teniendo el registro, el Hospital General no les proporciona el medicamento para tratar su enfermedad.
A la Coordinación de Atención Ciudadana llegan ciudadanos de escasos recursos con muchas recetas del IMSS, que aunque son derechohabientes no les dan medicinas; igual pasa con recetas del Hospital General, según la encargada de esa dependencia Nancy Sánchez Arredondo.
Contó que al día pueden llegar hasta 10 personas solicitando ayuda para comparar medicinas o para realizarse algún estudio de laboratorio.
La situación se pone trágica cuando la ayuda la piden personas con cáncer cuya enfermedad y tratamiento no cubre el Seguro Popular.
“Nos llega mucha gente del Seguro Social con un sello que dice pendiente en su receta,” pero “lo que más llegan son recetas del Hospital General, la mayoría con Seguro Popular”.
Incluso, dice, se ha ayudado a gente que necesita quimioterapias y radioterapias, tratamientos muy costosos que abarcan varias sesiones. Acción que hace visible los límites entre la vida y la muerte.
Aunque en menor grado, las donaciones de medicamentos en el Hospital General son de suma importancia ante la carencia.
No al Seguro Popular
Con la experiencia de haber sido Secretario de Salud con el ex gobernador sustituto y actual Senador de la República, Alejandro González Alcocer, el diputado local Carlos Alberto Astorga Othón no está de acuerdo en el Seguro Popular.
–¿Por qué?, se le cuestionó al médico legislador.
“Porque si intentaban con dinero fresco favorecer a la salud de las personas, yo siempre he creído que el dinero, como está entregándose actualmente a todo el sector salud tan diversificado, se pierde en mucho camino burocrático”.
Continuó: “el dinero deberíamos juntarlo todo y hacernos expertos en algunas disciplinas de la salud, tanto el Seguro Social, ISSSTE, ISSSTECALI, ISESALUD o Seguro Popular.
“¿A qué me refiero? Yo sé que tengo mucha población por atender y yo sé que de todas maneras una gran parte de dinero que tiene el Seguro Social vienen de dinero público, una gran parte de dinero de ISSSTE viene de dinero público, lo mismo ISSSTECALI, la gran inmensa mayoría de ISEALUD vienen de dinero público y el Seguro Popular dinero público, entonces para qué tengo tanta diversificación con los costos burocráticos que esto significa, porque has de saber, que hoy como hay Seguro Popular pues también tuvieron que crear una estructura burocrática que lo administrara”.
La propuesta de Astorga Othón es “juntar el dinero de gobierno, que es mucho, y le digo al IMSS tú te vas a dedicar a tratar todas las traumatologías, todo lo que sea de hueso, que sea ortopedia o sustitución de rodilla, prótesis y de todo lo cardiovascular, sean o no derechohabientes; tú, ISSSTE, experto en temas de trasplantes como lo ha hecho ahora; Secretaría de Salud, cánceres es para ti y tú, Seguro Popular, medicina preventiva, vacunas”. Y así la idea.
Basado en su estancia como director de ISESALUD, el diputado presidente de la Comisión de Salud en la XVIII Legislatura opinó sobre la razón del desabastecimiento de medicamentos.
“Una es principalmente bronca de proveedores, nosotros aunque parezca curioso, como Estado, no somos un cliente muy bueno porque estamos muy lejos y porque no compramos tanto, somos un estado regularmente sano, entonces no consumimos tanto medicamento como consumen otros estados muchísimo más poblados; eso es real”.
Es cuando la salud se vuelve negocio.
Además, Astorga Othón aseguró que en Baja California sabemos comprar porque con menos dinero se compra más medicamentos y “hemos aprendido a comprar los bajacalifornianos, pero nos ha costado que los proveedores nos castiguen, cuando tienen insuficiencia de algunas claves a uno de los estados que no les mandan es a Baja California”.
También explicó que el desabastecimiento de medicinas en el Estado se da tanto en el sector privado como en el público, argumento secundado por Rosalinda García Ramos, presidenta de los farmacéuticos de la Cámara Nacional de Comercio (CANACO) de Mexicali.
Actualmente hay cerca de 300 farmacias adscritas a la CANACO y en total más de mil en Mexicali y su Valle, informó la farmacéutica.
El precio de las medicinas se disparó en 2006 “y sigue y no se ha detenido”, comentó la entrevistada, además se ha incrementado hasta en un 100 por ciento en pocos meses.
Todos los medicamentos han pasado por lo mismo, aseguró y dio un ejemplo con un medicamento común para el resfriado, el Desenfriol, que pasó de 24 pesos a 52.
“Tenemos la esperanza que el presidente Felipe Calderón se dé cuenta de, pues, la autorización vienen del gobierno porque nomás eso de subir por subir, no, los laboratorios no compran kilos, compran toneladas”, dijo garcía Ramos.
Otro ejemplo es el Lopresor, medicamento para la presión arterial que hace tres meses lo compraba en 89 pesos y se disparó a 149.
La también delegada de la Unión de Farmacéuticos de la Republica Mexicana, puso el dedo en la llaga y cuestionó la calidad de los medicamentos genéricos o similares. Dijo que no se hace una efectiva investigación de los componentes y sus reacciones. En las dependencias de salud públicas se utilizan medicinas de este tipo, señaló.
“Cuando hay desabasto (sic) en el sector público a nosotros también nos perjudica porque no lo tenemos, el Desenfriol duró como dos meses sin surtirse, ¿no sé si lo estaban deteniendo para subirle el precio?, no lo estaban surtiendo porque no lo tuvimos por dos meses.”
Al igual que en IMSS el Captopril para la presión arterial estuvo escaso y se puede encontrar en las farmacias similares en 15 pesos.
“Yo tengo entendido, y por México que algunos productos de los que están ahorita manejando dependencias de gobierno, están siendo sustituidas por similares y las similares no tiene la equivalencia en el estudio de laboratorio”.
El proceso de compraventa se hace a través de mayorista como Nadro, Casa Saba, Marsan, Medipac, quienes a su vez le compran a los laboratorios como Bayer, Syntex o Sandoz, sólo por mencionar algunos.
García Ramos dijo que se están cerrando farmacias por las pérdidas por bajas ventas.
En teoría, la medicina debe ser para quien la necesite no para quien pueda comprarla, por aquello del “derecho a la salud” que señala la Constitución Mexicana en el capítulo de las Garantías Individuales.
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