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El 50 por ciento de las unidades no sirve.

Tijuana sin patrullas

Mientras los policías se quejan del mal estado del parque vehicular, se firma un convenio con el gobierno federal para destinar 140 millones de pesos al combate al crimen en esta frontera. Sin embargo, en realidad la Municipal cuenta con menos de 200 carros en buen estado para recorrer las 900 colonias de la ciudad todos los días.

Francisco Navarro Fausto/Patricia Tamayo

La Policía Municipal de Tijuana todavía está en aprietos para garantizar una buena vigilancia en la ciudad. Para que los elementos de seguridad puedan hacer sus rondines las 24 horas del día apenas cuentan con alrededor de 200 patrullas en estado aceptable para trabajar.

Los principales desperfectos que presentan las unidades antes de llegar al taller mecánico son: problemas en la suspensión y desgaste en los frenos, además de llantas en muy malas condiciones.

Y es que de 509 unidades registradas extraoficialmente se dice que sólo sirven 169. Tijuana cuenta con 900 colonias, lo que significa que ni siquiera hay una patrulla funcional por cada área.

Como ejemplo basta un caso: La Delegación de San Antonio de los Buenos tiene 130 colonias; a la zona le corresponden 35 unidades para patrullaje. Y sólo cuentan con 10. Es por eso que, aunque la dependencia quiera atender un llamado de urgencia, no tiene la capacidad para hacerlo.

En opinión de uno de los patrulleros el deterioro de los vehículos se agrava porque, además del trajín al que son sometidos, se les brinda un servicio de baja calidad que incluye la compra de refacciones baratas, de fabricación asiática. Con estas herramientas se pretende que las patrullas circulen en una topografía accidentada con tres horarios de 8 horas cada uno, es decir, las 24 horas al día.

Además, pese a que la compostura de las patrullas debe correr por parte del Ayuntamiento, los policías se quejan de que son ellos quienes deben pagar llantas, gasolina y frenos; en otras palabras, lo elemental para trasladarse de un punto a otro en sus recorridos.

De acuerdo a información obtenida por ZETA, durante los tres años de la pasada administración se hicieron gastos muy elevados para mantener las unidades en buen estado. Sin embargo, la inversión nunca se reflejó en la realidad.

Ahí se tiene el caso concreto de la unidad número económico 3365 tipo pick up, marca Ford modelo 2005, a la que se le dieron 338 mil 598.31 pesos. 40 mil 816.21 en 2005; 135 mil 052.50 en 2006 y 162 mil 729.60 en el último año de gestión, cantidad con la que bien se puede adquirir una unidad “Police Interceptor” especial para patrullar, con un costo aproximado de 283 mil pesos.

Todavía más, el Ayuntamiento dispuso para la reparación de 10 unidades, entre vagonetas, pick-ups y páneles, dos millones 756 mil 949 pesos, suma con la que se pudieron haber adquirido nueve carros.

De acuerdo a la Comisión de Seguridad del Ayuntamiento, para que la seguridad de los tijuanenses pueda protegerse es necesario agregar el doble de patrullas que se tienen hasta alcanzar a un parque vehicular de 500 unidades.

Un primer paso del nuevo Ayuntamiento fue asignar 20 millones de pesos para hacer reparaciones y evaluar el estado real en que se encuentran las patrullas de Tijuana. Además, la Contraloría contrató el servicio de una empresa privada que tiene la capacidad para atender flotillas. Asimismo, empezaron por abrir expedientes individuales para después, y conforme vayan avanzando los trabajos, se manejen bitácoras. No obstante, la Comisión de Seguridad municipal reconoce que con estas medidas no abatirán el rezago.

Policías frustrados al volante

“Definitivamente las unidades están en quiebra”, fue el sentir de un agente municipal cuando ZETA preguntó sobre las condiciones en que se encuentran los vehículos que utilizan para resguardar a los ciudadanos contra la delincuencia.

“Es frustrante saber si al día siguiente de tu trabajo contarás con una unidad para vigilar la ciudad y recurrir al apoyo de la ciudadanía; primeramente esperar que te asignen una unidad, luego si a ésta no le fallará nada; ahora si trae gasolina y buenas llantas; son muchas las cosas. Nuestro trabajo no es nada fácil, como no es nada fácil entrar a la corporación, pero es aún más difícil mantenerse”, explicó un policía.

El agente recalcó que, debido a las malas condiciones del pavimento y la compleja topografía de la ciudad, los vehículos sufren desperfectos que en sobradas ocasiones no son atendidos por la Secretaría de Seguridad Pública. Entonces la solución debe salir de su bolsillo. “Los frenos, las llantas, los aceites y en ocasiones hasta la gasolina, corren por nuestra cuenta; esas averías no las arregla el mecánico de la corporación”, mencionó el entrevistado.

Otro de los oficiales que esperaba a que le entregaran su pick up en el taller expresó que algunas veces tienen que buscar patrocinios con los “llanteros” de la localidad para la compra de los neumáticos.

En cuestión de la gasolina el oficial dijo que al iniciar cada turno se les brindan 45 litros de combustible, que por unidad equivale a 350 pesos aproximadamente. Al terminar el turno, la patrulla debe quedar al menos con la reserva para que inicie el trabajo del siguiente grupo por lo que el tercer equipo es el más afectado cuando, por lo regular, son los municipales quienes tienen que “cooperar” para llenar el tanque de nuevo.

“En realidad es poca la gasolina que se nos brinda, pues cada delegación se divide por sectores y cada sector tiene asignadas varias colonias, por lo que al hacer un recorrido por todas las colonias se gasta mucha gasolina”, explicó.

Otro elemento que el policía subrayó es que hay compañeros que se niegan a cooperar con los gastos de las unidades. La decisión de los jefes es enviarlos a cubrir su turno de ocho horas a un lugar determinado. “Muchas veces el mismo oficial pide, por seguridad, que lo manden a puntos fijos, pues no quieren arriesgarse a andar en la calle por la situación que está enfrentando la policía”.

Los municipales también explicaron que otro de los gastos que tienen que solventar es la compra de uniformes, chalecos y equipo de radiocomunicación.

“Si me voy de la corporación lo único que les dejo es el arma, lo demás es mío”, declaró un oficial, bastante tajante.

Ante estas carencias, resulta por demás evidente que los recursos que se les brinda a la policía municipal para desempeñar su labor son insuficientes: “No nos dan nada...todo lo tenemos que comprar y lo hacemos por nuestra propia seguridad. En mi caso me dieron un chaleco pero el forro se lo tuve que comprar porque estaba en muy malas condiciones; además de que las ‘placas’ (blindaje) no son muy resistentes; a lo mucho aguantan un arma calibre .38 ó .9 milímetros”.

Un agente más, precisó que hay policías que han sido atacados por delincuentes y pese a traer puesto el chaleco antibalas han sufrido lesiones de costillas y hematomas a consecuencia de los impactos de bala.

“Deberían darnos mayores garantías, pues hay quienes tenemos vocación de servicio, nos gusta nuestro trabajo, lo que no nos parece es que se nos catalogue a todos por igual. En realidad hay compañeros que andan mal y siguen en su puesto, y hay otros que sí trabajamos y andamos en riesgo constante”.

No trabaja ni el 50 por ciento de unidades

En cuanto al asunto de las unidades averiadas el Contralor Mario Alberto Martínez Castillo dijo que, además, hay patrullas que han sido retenidas en talleres mecánicos particulares porque simplemente no se pagaron los trabajos, o porque ahí las depositaron para compostura y los dueños no regresaron.

En funcionario puntualizó: “De 508 debe haber menos de 200 operando, traemos las unidades sin seguimiento, por lo que empecé con un proceso de evaluar todas las unidades. Las quiero con un buen nivel de excelencia. Entonces se buscó un lugar que pudiera brindar servicio a flotillas”.

“Actualmente se les está haciendo un diagnóstico general para poder hacer una bitácora de las unidades. Ya salieron 40 de aproximadamente 60 que entraron a verificación. Les voy a hacer bitácora, expediente, así sabré cuándo van a regresar, (cuando se hizo) el diagnóstico y las echaron a trabajar. Por el momento no se les hizo compostura”.

Incluso, Martínez Castillo fue más allá en cuanto al mal estado de los vehículos: “Hay pick-ups que en los tres años se les metieron más de 200 mil pesos, motocicletas 1991 a las que se les metieron más de 100 mil pesos. Sé que si a un Crown Victoria le metes 300 mil pesos en tres años, ese carro debe estar en buenas condiciones y no es así”.

De acuerdo al servidor público, con esos costos bien se pudo haber adquirido una unidad nueva, por lo que ya están haciendo las investigaciones correspondientes con respecto a los gastos facturados. De llegar a documentar irregularidades la obligación de la autoridad es reportarlas.

Por lo pronto, y para evitar más enredos, la Contraloría realizará el siguiente procedimiento: a) Contar con un diagnóstico, b) Ver si el gasto está contemplado en el presupuesto y c) Cotizar la reparación. En ello consistirá, al menos, la primera etapa.

Resultados a corto plazo

Según el especialista en mecánica que trabaja las reparaciones del Ayuntamiento, mismo que prefirió no ser identificado, las unidades llegan dañadas principalmente en suspensiones por el exceso de trabajo al que son sometidas y el accidentado terreno de la ciudad.

Cada vehículo que ingresa a taller, independientemente de que requiera cambiársele la bomba de la gasolina -otro desgaste frecuente-  es revisado en cuanto a suspensión y frenos; accesorios o detalles mínimos quedan fuera. Al realizar la evaluación, si lo amerita, la unidad puede darse de baja.

El entrevistado habló sobre el estado de las patrullas: “Lo que pasa en Tijuana es que, a veces por precio o por agarrar el contrato, bajaban los costos pero igual bajaba la calidad. Me doy cuenta que efectivamente traen partes cambiadas de hace poco tiempo pero no sirven.

“Hay mucha pieza del Medio Oriente, la calidad no es la misma y menos en estos carros de uso pesado. Vamos a poner piezas de buena calidad que aunque suben el costo un 15 ó 20 por ciento no van a dar problemas. En los siguientes meses se van a ver resultados”.

De acuerdo al especialista la evaluación de la unidad no tiene costo, pero se conmina a la autoridad para que lleve a cabo las recomendaciones.

Por otra parte, con el objetivo de ahorrar dinero en refacciones, el Ayuntamiento iniciará el programa 3 en 1.

“Es un proyecto de oficialía, de tres unidades dadas de baja se va a hacer una. De hecho hay un lugar, el campo 12, donde la municipal cuenta con unidades. Vamos a hacer un inventario y por escrito pedir el equipo. Por ejemplo, si hace falta un diferencial se saca y sólo se cobra la mano de obra. La recomendación, para el municipio, es que tengan unidades comodines para que cuando deba quedarme con una unidad más días no dejen de trabajar”, finalizó el mecánico.

Millones en seguridad

Aparte de hablar de las inversiones en Seguridad, el Presidente de la Comisión de Seguridad Pública, Bernardo Martínez Gómez, dijo que es necesaria la certificación de los gendarmes.

“Con gobierno federal se está buscando mejorar la condiciones de trabajo de los policías; queremos aplicar la certificación CALEA, que es una parte importante en este proceso de certificación, en aras de modernizar la policía.

“Existe la parte de la inversión y no podemos exigirle a un policía si las condiciones para desarrollar su labor no son las más idóneas, los necesitamos mejor equipados, con mejores chalecos, armamento, patrullas y radios MATRA, que son más difíciles de interceptar”, detalló Martínez Gómez.

En relación al tema de patrullas, enfatizó: “El déficit que se tiene en la parte de patrullas, la mayor parte estaban inservibles porque se dejó de equipar, dar mantenimiento. Probablemente no podamos de entrada poderlo abatir”.

“No se va a poder concretar el rezago que se tiene. En un principio se ocupa duplicar la cantidad de patrullas que hay. En este proceso se van a adquirir alrededor de 50 patrullas nuevas para fortalecer más el equipo de la comandancia”.


El compromiso de Ramos

La Seguridad Pública es uno de los reclamos más sentidos por la comunidad. La falta de unidades y equipo policiaco para enfrentar la delincuencia es ya un grave problema.

El presidente municipal Jorge Ramos acudió el martes 19 de febrero a la ciudad de México a entrevistarse con el Secretario de Gobernación, Juan Camilo Mourillo. La exigencia fue clara: Más presupuesto para fortalecer la Policía Municipal de Tijuana.

El convenio que se firmó consta de recursos por el orden de 140 millones de pesos para el combate al crimen. El apoyo se destinará para la compra de patrullas y equipo de radiocomunicación.

Por lo pronto a Tijuana llegarán 75 de 300 unidades patrulla para fortalecer la  corporación, siendo lo principal cubrir las colonias de mayor incidencia delictiva.

En resumen, se comprará equipo de radiocomunicación MATRA, armamento sofisticado y chalecos antibalas. Asimismo se planea la construcción de una estancia para infractores al Este de la ciudad, lo que dará respuesta inmediata de los agentes en el combate a la incidencia delictiva.

El Alcalde de Tijuana dio a conocer que de la inversión contemplada en seguridad, 104 millones de pesos corresponden al orden federal y 35 millones de pesos al  gobierno municipal y del estado, mientras que en la administración de Jorge Hank y Kurt Honold sólo se invirtieron 20 millones de pesos en dicho rubro.

Jorge Ramos dijo, ante los medios de comunicación, que 35 de las unidades que están por llegar se unirán al programa de Blindaje 2010, operativo que se ha llevado a cabo en colonias como 10 de Mayo, Las Torres y Módulos de Otay.

Al igual, para lograr un mejor refuerzo al patrullaje, el XIX Ayuntamiento destinó un millón de pesos a la reparación del helicóptero “Pegaso”, que servirá para vigilar por aire las 20 colonias más conflictivas de Tijuana.

El 14 de febrero el Alcalde de Tijuana anunció que parte del dinero ya ha sido destinado para la compra de dos mil chalecos antibalas con los que se protegerán los elementos policíacos.

“Vamos a hacer una inversión muy fuerte, vamos a equipar la Policía para dar mejores resultados. No vamos a escuchar a las voces que intentan intimidarnos, la coordinación con los tres niveles de gobierno y el Ejército sigue adelante. No vamos a escuchar las voces que quieren debilitar la presencia militar, no nos van a intimidar, vamos a darle para adelante con la capacitación, equipamiento y depuración de la policía”, aseguró Ramos en aquella ocasión.

Hasta la fecha se han obtenido 104 millones de pesos del llamado Subsidio de Seguridad Pública Municipal (Subsemun).

 
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