La renuncia de Castro
Cuba seguirá igual
Mientras que Estados Unidos reitera su embargo económico a la isla, los cubanos refrendan su expectativa de continuidad del régimen bajo el mando de Raúl Castro. El nombramiento del sucesor definitivo se dará el domingo 24 de febrero.
Gabriela Olivares Torres
"Nadie puede ignorar que Fidel va a seguir siendo y continúa siendo, independientemente que ostente cargo alguno, el líder indiscutido, la autoridad moral del pueblo de Cuba, de la revolución cubana y que trasciende aún más allá", aseguró en rueda de prensa Daniel Ortega, presidente de Nicaragua.
Las palabras del simpatizante castrista y líder sandinista no son novedad. Lo que sí puede llegar a sorprender es que la opinión es compartida por los pobladores de la isla que, a juicio de analistas de política internacional, se refieren no a cambios sustanciales en Cuba a raíz de la renuncia de Fidel Castro, luego de 49 años en el mando. En su defecto, la gente quiere salir del país, ir de vacaciones a otros lares, conocer el mundo, para finalmente volver al terruño y aguardar, desde el socialismo, una respuesta a los graves problemas socioeconómicos que aquejan al país.
"Seguiremos esperando las 'Reflexiones del compañero Fidel' que será un poderoso arsenal de ideas, de orientación, de educación", declaró Granma, el diario del Partido Comunista.
La afirmación viene luego de que el miércoles Cuba amaneciera sin Fidel Castro en el poder y a la espera de que el parlamento nombre, el domingo 24 de febrero, a un sucesor que, a partir del entonces, ocupará la sede del Palacio de la Revolución. Se sabe que el designado muy probablemente será el general Raúl Castro.
"Los jóvenes cubanos tenemos una gran misión y un gran reto (...) ser consecuentes con su ejemplo y con su obra, continuar estudiando su pensamiento, interpretando las ideas de Fidel", aseguró Roilán Rodríguez, de la Unión de Jóvenes Comunistas, ante las cámaras de televisión de la isla, en medio de una marcha tumultuosa de estudiantes universitarios que apoyaban el paso del Comandante Fidel al ideólogo.
Mientras tanto, cubanos en el extranjero tendieron más a desear un cambio en su lugar de origen. Desde La pequeña Habana, en Miami, los festejos fueron inmediatos y las expresiones de júbilo de los exiliados frente a la posible apertura cubana se escucharon al tiempo en que afloró la reflexión sobre el papel del hermano Raúl.
Y es que no es noticia que la transferencia se dará en medio de una estructura financiera centralizada y quebrantada por la burocracia, pese a que según José Luis Rodríguez, ministro de Economía y Planificación, en 2007 la economía cubana creció un 7.5 por ciento, resultado superior al promedio de América Latina.
Entre otros datos arrojados por el funcionario, entre 2004 y 2007 el PIB aumentó en un 42.5 por ciento, aún cuando los precios de alimentos importados se incrementaron en un 24% y el petróleo subió más del 7%.
Dentro de este contexto, los indicadores positivos correspondieron a un aumento en la productividad de un 5% y casi un 17% en las inversiones, además de incrementos significativos en sectores como el agropecuario (24.7%), la industria (7.8%), el transporte (7.9%) y los servicios (11.7%).
Por último, por encima del recrudecido bloqueo comercial de Estados Unidos, se registró una tasa de desempleo de apenas el 1.8%, un promedio salarial mensual de 480 pesos y un saldo positivo en la balanza comercial con el crecimiento de las exportaciones de bienes y servicios en un 24% frente a sólo un 2% en las importaciones.
Más allá de datos oficiales que hablan de prosperidad, la realidad siembra la duda.
En mayo de 2007 se aplicó una encuesta, que incluye los principales indicadores de pobreza, en 87 viviendas de zonas remotas de la provincia de Santiago de Cuba.
Los resultados fueron presentados por Carmen Alfonso Samé, Directora Ejecutiva de la FLAMUR, (Federación Latinoamericana de Mujeres Rurales), Capítulo Cuba.
En un muestreo realizado en los poblados aledaños a San Luís, Dos Caminos, Palmarito, Baraguá, Jutinicú y Loma del Gato tuvo respuesta de 490 miembros de 87 familias, de ellos 142 menores de 16 años y el resto adultos. Trabajan 234 y estudian 147. El ingreso total es de 4.30 dólares aproximadamente por persona al mes.
Asimismo, de las 87 analizadas 65 tienen piso de tierra y 75, techo de guano. Todas incluyen escusados rústicos y mal ubicados con las fuentes de abasto de agua. Al igual, sólo 12 tienen refrigeradores, 6 televisores, 16 radios y 2 máquinas de coser.
Otros de los problemas detectados se refieren a los servicios de salud, comunicaciones, transporte y agravantes sociales como alcoholismo, violencia doméstica, homicidios y suicidios.
Éste es apenas, un ejemplo, del difícil panorama propio del tercermundismo, con el que Raúl Castro ha gobernado ya por 19 meses de interinato.
"Esto no da más (...) Los nuevos líderes tendrán que abrir la economía y dejar que esta isla se integre al mundo real", dijo a la agencia noticiosa Reuters un militar jubilado que vende revistas extranjeras de segunda para subsistir.
Del otro lado, Estados Unidos primero celebró una posible inclinación a la democracia para luego reiterar su posición de mantener el embargo económico que azota a los cubanos desde hace 50 años al descartar la oportunidad de cambio en caso de que Raúl Castro se sostenga como cabeza.
En una conferencia de prensa en Ruanda Bush afirmó: “Eventualmente, esta transición debería conducir a elecciones libres y justas. Y quiero decir libres, libres, no me refiero a estas elecciones teatralizadas que los hermanos Castro intentan hacer pasar por verdadera democracia. Estados Unidos ayudará a la gente de Cuba para que alcance sus bendiciones de libertad”.
A la par Tom Casey, funcionario del Departamento de Estado, declaró a la prensa: “El cambio de guardia no es significativo por sí solo. Será significativo cuando de hecho implique mayor apertura y libertad para la gente de Cuba y para una transición hacia la democracia”.
Ni siquiera los precandidatos demócratas Hillary Rodham Clinton y Barack Obama junto al republicano John McCain se abstuvieron de comentarios exigiendo la liberación de presos políticos y la importancia del papel de Estados Unidos en que la transformación se logre por aquellos lares.
Incluso McCain fue muy específico al subrayar que "la libertad para la gente de Cuba aún no está a la mano. Debemos presionar al régimen cubano para que libere a todos los presos políticos incondicionalmente, para que legalice a todos los partidos políticos, sindicatos y una prensa libre, y que programe elecciones internacionalmente monitoreadas”.
Sin embargo, desde la nación debatida, la respuesta también fue enérgica. "Los enemigos de la Revolución (...) se han desgañitado en las últimas horas en el vano intento de hacer pasar sus anhelos por realidad y algún que otro trasnochado ha pedido transiciones”, publicó Granma en su editorial del martes.
Y así concluye una parte de la historia. En palabras de Fidel, difundidas por escrito a eso de las 5:30 de la tarde de un 18 de febrero de 2008:
“El camino siempre será difícil y requerirá el esfuerzo inteligente de todos. Desconfío de las sendas aparentemente fáciles de la apologética, o la autoflagelación como antítesis. Prepararse siempre para la peor de las variantes. Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse. El adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya durante medio siglo.
“No me despido de ustedes. Deseo sólo combatir como un soldado de las ideas. Seguiré escribiendo bajo el título ‘Reflexiones del compañero Fidel’. Será un arma más del arsenal con la cual se podrá contar. Tal vez mi voz se escuche. Seré cuidadoso”.
Los hombres influyentes del castrismo
A partir de julio de 2006, la retirada de Fidel Castro fue un hecho, por lo que resulta lógico suponer que el tiempo ha dado la pauta para que la estructura del gobierno que encabeza Raúl Castro esté calculada.
Lo que se anticipa es una nueva etapa en donde ya se dejan ver dos personajes que podrán ser de suma relevancia para la política interna del país caribeño: Carlos Lage y el canciller Felipe Pérez Roque.
Lage es, sin duda, el hombre más influyente después de los hermanos Castro. Nació el 15 de octubre de 1951, en La Habana. Fue dirigente de la Unión de Estudiantes Secundarios, la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC).
En 1969 ingresó en la Escuela de Medicina Victoria de Girón para luego sumarse a la Misión Internacionalista en la República de Etiopía como Médico Especialista en Pediatría. Al igual fue jefe del Contingente Médico Cubano en la nación africana.
A la fecha pertenece al Comité Central del Partido Comunista de Cuba y desde 1976 ha sido Diputado de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Entre otros puestos ha sido: Presidente de la Federación Estudiantil Universitaria de La Habana y Presidente de la Federación Estudiantil Universitaria de Cuba; Segundo y Primer Secretario del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas. Ha formado parte de las representaciones de Cuba a la VIII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados y a la I y II Cumbres iberoamericanas.
En 1986 pasó a ser Secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros de Cuba, cargo con el cual se ha convertido en una pieza clave para las modestas transformaciones en la economía nacional. En 1993 fue nombrado Vicepresidente del Consejo de Estado de Cuba, con lo cual se vuelve representante ante la ONU y la Cumbre Iberoamericana.
Finalmente en agosto de 2006 se integró al grupo de políticos que asumieron la dirección del proceso revolucionario cubano por orden directa de Fidel Castro.
A la vez, Felipe Ramón Pérez Roque apenas cumplirá 43 años el próximo 28 de marzo. En 1999 aceptó la responsabilidad como ministro de relaciones exteriores de la República de Cuba transformándose en el miembro más joven del gabinete y el único nacido después de la Revolución de 1959.
A Pérez Roque se le califica como un ideario de Fidel Castro, pero no cuenta con la simpatía generalizada de los cubanos, fundamentalmente porque lo llaman extremista y oportunista, luego de haber sido el asistente personal del líder comunista a raíz de su activo papel al frente de organizaciones estudiantiles.
Al mismo tiempo Pérez Roque no se ha visto tímido al momento de enfrentar la política exterior norteamericana, promoviendo el respeto al Estado cubano al tiempo en que lo considerado es un “país bajo sitio” debido al prolongado y severo bloqueo económico. Otro de sus puntos defendidos con tenacidad se refiere a la desmilitarización de Irak.
Por último, Pérez Roque también ha sido un elemento clave en las relaciones comerciales entre Cuba, la República Popular China y la República Bolivariana de Venezuela, donde goza de la entera aceptación de Hugo Chávez. (Gabriela Olivares Torres/ZETA)
|