|
|
 |
 |
Mejor no salir de casa
Conzultoría Matrimonial | Lic. Roberto Bautista López
Pues sí, yo creo que es lo mejor, ya que la inseguridad está del cocol, muchas balaceras, muchos robos, mucha delincuencia en la calle que no sé adónde va a parar esto; pero bueno, debemos tener fe en nuestras autoridades y no estarlas denostando de que no hacen nada, como a diario lo hacen por los medios los dirigentes (no líderes) de las diversas cámaras empresariales, que no se dan cuenta de que se están y siguen exponiendo a sus agremiados y familiares, haciendo enojar a los dos bandos, a los buenos y a los malos, y que a veces por eso son las represalias.
No sé qué quiso decir el funcionario municipal que dijo que no saliéramos de casa para no exponernos a la inseguridad, ya que no leí la nota, sino tan sólo el encabezado, pero sí leí por ahí varios comentarios en los medios de que la regó, pero creo yo que fue más por la trascendencia que tuvieron sus palabras al haber salido las mismas tanto a nivel nacional como internacional, lo cual dicho por un funcionario de ese nivel, pues todo mundo daría por hecho que la ciudad de Tijuana pareciera que está en guerra, aparte de que el siempre sensacionalista de López Dóriga comentó que en Tijuana hubo más muertos que en Irak y en la Franja de Gaza.
Me imagino que al igual que yo y muchos más, alguno de mis dos que tres lectores han de haber recibido llamadas o correos de familiares y amigos del país o del extranjero para ver si no nos ha pasado algo, de que si necesitamos ayuda humanitaria para hacérnosla llegar, ya sea arroz (por lo caro que está), pañales (por aquello de que estamos festejando el día del niño), agua (por aquello de que nos la limitará EUA al encementar el Canal Todo Americano), tortillas de maíz (por aquello de que el maíz lo van a usar como biocombustibles), y varias cosas más que posiblemente por la situación cuasi/guerra que tenemos, nos hacen o harán falta.
En realidad, yo sí tengo confianza en nuestras autoridades, pero también nosotros debemos poner nuestra parte y no dejárselo todo a ellos, lamentablemente puras voces pesimistas oigo a diario, y creo que ya hacen falta palabras de esperanza, optimistas, de apoyo, de aliento porque tal parece que con las batallas que se libran en las calles, se está incrementando el encono de todos contra todos, policías contra policías, funcionarios contra funcionarios, delincuentes contra delincuentes, civiles contra militares, y lo que más me preocupa, civiles contra civiles (me refiero a los que se suponen buenos). Y créanme, que para estar al tanto de lo que nos pasa, tengo como costumbre leer más de dos periódicos locales, uno nacional y oír los noticiarios nacionales y locales (bueno, estos últimamente no porque me robaron el radio de mi carro), y no veo ni oigo palabras de apoyo ni simpatía a la labor que están ejerciendo nuestras autoridades por esas varias y diversas cámaras empresariales en voz de sus directivos y no líderes como dije, ya que si realmente fueran líderes, ellos serían los primeros en postular el apoyo de sus representados e ir más allá al buscar el apoyo de toda la sociedad hacia, precisamente, nuestras autoridades (y no digo nombres porque me encarabono, como dice mi amigo Catón). Alaban sólo al general Aponte y hasta al día de hoy, a nuestro Gobernador que lo siento y veo preocupado y ocupado en el combate a la inseguridad, pero le falta nuestro apoyo
Pero bueno, volviendo al tema central de este interesante y concienzudo análisis, originado como lo dije, por las palabras del ya histórico mensaje, y al desayuno que tuve ayer con unos buenos amigos y compadres, al comentar todos los sucesos que a diario pasan, alguien tocó el tema de una novela que pasa por televisión todas las tardes y que para él era de lo más interesante (de que un albañil se hizo panadero), otro le rebatió diciendo que estaba mejor la que él miraba, y los restantes y ya entrados en la plática, sacaron a relucir pasajes y personajes de otras novelas más (que las tontas y los guapos no sé qué), lo cual me llevó a comentar, que tal parece que si le están haciendo caso al mensaje de nuestro funcionario, que mejor no salen de casa y que una vez terminado el trabajo diario, casi corren a casa para no perderse las novelas de marras. Por cierto, al llamarlos para concertar la cita para el desayuno, tuve que esperarme en la línea para que pasara un comercial y me pudieran atender; está bien, somos amigos y se les puede esperar, más si se encuentran disfrutando al lado de su familia de tremendos novelones, que créanme, no es broma, tan cierto es que hasta los jóvenes de 12 ó 13 hasta 18 años, también se ocupan de verlas, y si no pregúntenles a aquellos que estén cerca de ustedes, sean familiares, hijos, sobrinos, etcétera, etcétera, que se ponen a hacer sus tareas, trabajar o perder el tiempo en internet, pero a la vez, con el otro ojo avizor, viendo el bodrio de novela de su predilección.
Así es que a ese personaje municipal que en su momento recibió todas las críticas del mundo, el beneficio de la duda que le otorgo, es de que si parecen estar aterrizando sus palabras en tierra fértil. Y por último, el comentario de otro amigo que se encontraba en una fiesta y que al rato su hijo mayor le comentó que se retiraba con otros amigos (pensó que se iban de party a algún antro), pero al llegar como a media noche a su casa, la sorpresa de encontrar a su hijo ya dormido, y sin poder creerlo le preguntó, –¿y eso?, ¿por qué tan temprano anoche? –Es que, papá, con tanta inseguridad, mejor irnos temprano a casa (y todavía quieren horas extras). Digo, yo creo que muchos padres por eso prefieren ver novelas acompañados en familia, como muchos jóvenes bajarle a eso de tirar tanto party, total, por eso no se va acabar el mundo, y por las batallas callejeras tampoco, pero sí uno que otro de la familia.
Como siempre agradezco a mis dos que tres lectores sus palabras, comentarios y consultas al teléfono 684-9647 o al e-mail: bautista46@hotmail.com
.
|
 |
|
 |