
Procuraduría ligó las armas utilizadas en la balacera del sábado con estos casos
Las ocho balaceras
Homicidio de dos agentes policíacos en 2005: El 16 de marzo de 2005, un grupo se delincuentes balaceó la casa del entonces comandante de la Policía Estatal Preventiva (PEP) Carlos Alberto Gómez Miguel, en la colonia Francisco Villa. En el ataque, fueron acribillados mientras dormían los agentes de la PEP que custodiaban la casa del comandante: Juan Hernández Gutiérrez y Jesús Noé Rosa. El agente y sus escoltas persiguieron a los atacantes y uno de éstos fue muerto en la persecución y tiroteo. El sicario caído llevaba por apellido Mendoza.
Balacera en la Colonia Libertad: El 14 de septiembre de 2006 mientras un grupo de policías de diversos órdenes de gobiernos comían en el Restaurante “Mi Chante” de la Colonia Libertad, un grupo de sicarios portando credenciales de la Policía Federal Preventiva (PFP) los atacaron a balazos. Resultó muerto el policía federal preventivo Francisco Vallejo, una mujer civil que atendía en el restaurante y cinco comensales resultaron heridos.
Robo de cadáver en SEMEFO de Ensenada: Francisco Merardo León Hinojosa, mejor conocido como el traficante que usaba el mote de “El Abulón”, y un acompañante, murieron el 13 de noviembre de 2007 al desplomarse un helicóptero sobre la carrera Baja 1000.
Los cuerpos fueron llevados a SEMEFO de Ensenada con nombres falsos; uno fue entregado a sus familiares y el otro fue robado por sicarios del Cártel de los hermanos Arellano Félix (CAF). El edifico permanecía sin custodia a pesar de que horas antes una llamada anónima advirtió que el cadáver era del sicario.
Atentado contra la SSPM de Rosarito: Después de recibir dos amenazas de muerte a través de sus policías, el Capitán Jorge Eduardo Montero Álvarez sufrió un atentado cometido por más de 15 hombres en las oficinas de la Secretaría de Seguridad Pública de Rosarito el miércoles 18 de diciembre de 2007 a las 12:30 horas del día. Resultó muerto su escolta Guillermo Castro. Las investigaciones apuntaron presuntamente a 13 miembros desleales de la policía municipal de ese municipio.
Robo a un camión de valores: El intento de robo a un camión de valores el día lunes 14 de enero de 2008, terminó en una balacera en la Vía Rápida donde resultó muerto el policía en activo Julio César González Hernández, quien resultó ser uno de los ladrones que huía.
Como resultado de ese operativo, al día siguiente fueron asesinados los agentes José de Jesús Arias Rico, Helbert Escobedo y Margarito Saldaña, este último acompañado de su familia. En la balacera, resultaron muertos tres civiles.
Homicidio de agente del Grupo Beta: A la altura de la Calle 17 y Rampa Cañón Emiliano Zapata de la Colonia Libertad Parte Alta, fue asesinado el agente municipal del Grupo Beta, Alejandro Rivera Meléndrez. Fue atacado el día 12 de marzo de 2008 por un grupo armado a bordo de un pick up, encapuchados y vestidos de negro.
Una línea de investigación reveló que la ejecución está relacionada con una detención de seis traficantes de personas hecha por Rivera cuatro días antes de su homicidio. Los polleros fueron entregados al MP y liberados tres días después. Municipales aseguraron que esos traficantes delinquían con la célula de Armando Villarreal.
Homicidio al funcionario Legorreta de Reglamentos: El 19 marzo de 2008, el Subjefe de Reglamentos de la Delegación Mesa de Otay, Ricardo Legorreta Fuentes, fue asechado en las afueras de su oficina para asesinarlo con más de 50 tiros de arma de alto poder.
Tres líneas de investigación surgieron: Presuntas ligas de su hijo con narcomenudistas, el funcionario había detectado actos de corrupción en la dependencia donde laboraba y que había enfrentado a los propietarios de los negocios de los Clamatos que venden alcohol en la zona sin tener permisos.
Balacera en la Delegación Centenario: El 9 de abril a las 4:00 horas un comando de tres vehículos disparó contra las instalaciones de la delegación Centenario durante “dos o tres minutos”.
Max Emerson Barrón, Alexander Paul Valdez y el policía municipal Alejandro Reséndiz Orozco, detenidos dos horas antes por amenazar la vida de policías y las instalaciones, fueron enviados a México para juzgarlos por amenazas cumplidas.
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