Ex hankistas
Muy tranquilos, quitados de la pena, Fernando Castro Trenti, Enrique Acosta Fregoso y Eligio Valencia Roque, salían de la oficina del Presidente Municipal de Tijuana, el panista Jorge Ramos Hernández. Los tres personajes se significaron en el pasado electoral por ser precisamente y en 2004, antagónicos del hoy Alcalde de Tijuana, pero como dice la canción “Vende caro tu amor…”, las cosas han cambiado. Los hankistas se pelearon con la mano que les dio de comer y posición política, renegaron de Jorge Hank, pactaron con el Partido Acción Nacional y hoy se les ve tan campantes departiendo con Ramos. Una lástima que la memoria y la dignidad en política no existan.
SE QUEDA
La señora Lourdes Barroso de Rubio, se queda en el área de Atención del Delito de la Procuraduría General de Justicia del Estado. No por su capacidad de acción —de hecho sigue incapacitada y cobrando—, sino por el cariño que evidentemente el Gobernador del Estado, José Guadalupe Osuna Millán, le tiene como para pagarle sin realizar trabajo alguno. Como dicen en la Procuraduría, continúa. Pero no todo está perdido para las víctimas del delito. Encargada del despacho (mientras la señora De Rubio no renuncie), está la licenciada María López Urbina, mujer de muchas credenciales que entre otros asuntos, tuvo en sus manos la Fiscalía para las Muertas de Ciudad Juárez.
Colonias difíciles
En la Independencia, la Guerrero, la Francisco Villa, la Obrera y La Jardín, vecinos reportan que se ubican muchas de las llamadas “tienditas de droga”. Pero lo que aún les sorprende es ver las patrullas de la Policía Municipal de Tijuana que llegan, platican con los vendedores, los saludan, les cobran y se van. “Se llevan a los consumidores, pero a los repartidores hasta los saludan”. Lo peor del caso es que el recorrido de la autoridad por estos expendios de droga, no se limita a la municipal. Quienes se han puesto a investigar de cerca lo que sucede en los ilícitos lugares, observaron la presencia de policías estatales preventivos y ministeriales del Estado, ahora sí que todos ordeñando la misma vaca. El narcomenudeo a todo lo que da, con la venia de las policías.
El candidato Blake
Los panistas fueron claros: Lo del agua al… Blake. El comentario se dio porque el dinero para organizar la pachanga de cumpleaños para el Secretario de Gobierno, Francisco Blake Mora, el 22 de mayo, aseguran que salió de las Comisiones de Servicios Públicos de los cinco municipios.
De entrada dicen los albiazules que las comisiones pagaron el salón La Escondida en el ex ejido Coahuila, y parte del transporte, porque hasta camiones hubo en los municipios para que nadie tuviera excusas para no asistir. Es públicamente conocido que al Secretario Blake se “le queman las habas” por empezar su precampaña política, aun cuando la mayoría de los militantes azules consideran que ya la inició y eso los tiene molestos. Sobre todo porque el puesto para el que suspira estará en juego hasta dentro de cinco largos años. Más aún, porque sus adelantadas y sobradas acciones por acomodar el tablero a su favor, están dañando políticamente la imagen de su jefe, el todavía Gobernador José Guadalupe Osuna Millán.
A lo anterior hay que sumar el presunto daño al erario que ya empezó a causar. Indican los informantes de DICHOZ que tan sólo para la renta del salón para el festejo del cumpleaños, cada comisión estatal entregó cinco mil pesos.
Aparte se distrajo personal del Gobierno del Estado para que del 19 al 22 de mayo se entregaran las cientos de invitaciones. Fue el colmo cuando a varios directores de área les dieron 30 sobres para llevarlos a sus respectivos destinatarios. La consigna fue que “todos” tenían que ir a Mexicali a “cerrar filas con Blake”, a lo que algunos invitados respondieron “en todo caso hay que cerrar filas con el Góber, ¿no?”. La festividad, en un día hábil, se convirtió en el más vistoso acto político de Francisco Blake, el hombre que es funcionario, que quiere ser candidato para algún día llegar a Gobernador.
Mensajes del narco
Es bien sabido que en Sinaloa, particularmente en Culiacán, a los narcotraficantes se les ha ocurrido colgar mantas en puentes, postes y demás puntos de la vía pública, expresando su rechazo a las autoridades, particularmente al ejército, en un tono nada amable. Pero el colmo fue cuando alrededor del 10 de mayo y a raíz del homicidio de Edgar Beltrán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, proliferaron en la capital sinaloense cartelones ordenándole a la gente que el Día de las Madres no tocara ningún tipo de música. La ciudad estaba de luto. Y quien osara desobedecer el mandato de los capos sería levantado. Vaya advertencia.
Lo insólito del caso es que, a la fecha, nada han dicho las autoridades de aquella entidad y municipio respecto de dónde se mandan a hacer estas mantas y a qué horas y quiénes las colocan tranquilamente en las calles de Culiacán. En otras palabras, así o más descarado el asunto en tierra culichi.
Otra vez Notivisa a las 7
Un lector, atento también a la información que se brinda cada mañana en el noticiario “Notivisa a las 7”, colocó su ojo y oído crítico a los comentarios nada sesudos con los que los conductores Cristina Covarrubias y Luis Eduardo Cantúa dan los buenos días, sobre todo a Tijuana.
Esta vez, el detalle es que “los ‘informadores”, según el lector los calificó con todo y entrecomillado, insisten en dar “opiniones ‘vagas’ y sin conocimiento de causa”.
Después de introducir así su comentario el ciudadano interesado en el contenido noticioso de Televisa narra lo siguiente:
“En la emisión del día de hoy (lunes 19 de mayo de 2008), derivado de una pregunta de una persona del teleauditorio referente al servicio militar nacional, Cristina Covarrubias mencionó que no era obligatorio cumplir con el servicio militar, sino que únicamente había quedado en la "responsabilidad moral" de cada persona...
“Por lo visto no se ha informado que existe una ‘Ley de Servicio Militar’ que en su artículo primero menciona lo siguiente:
“De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 5o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se declara obligatorio y de orden público el servicio de las armas para todos los mexicanos por nacimiento o naturalización, quienes lo prestarán en el Ejército o en la Armada, como soldados, clases u oficiales, de acuerdo con sus capacidades y aptitudes’".
Con esto, el lector deja muy en claro lo que todos, menos Covarrubias y Cantúa —quien se mantuvo en rotundo silencio frente a las cámaras— bien sabemos: “…independientemente de que hoy en día no se cumpla con el servicio militar nacional, no es una obligación ‘moral’ sino una obligación que tenemos todos los mexicanos”.
De nueva cuenta se tiene aquí a un par de periodistas que insisten en desempeñar su quehacer informativo sin profesionalismo, hecho que queda demostrado en los comentarios bobos y sobrados de Covarrubias, secundados por el ex locutor de Radio Latina que cuando no calle, es porque mejor se ríe.
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