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Leonardo Heras Aripez debutó a los 16 años de edad en la Liga Rookie de la Academia; posteriormente pasó a los Potros de Tijuana y tuvo 21 turnos al bat en once partidos. Ahora está a punto de completar su primera temporada en Liga Mexicana y se ha consolidado como el segunda base del futuro.
Carlos Aguirre Barajas
La temporada 2008 no ha cumplido con las expectativas de la novena tijuanense y su afición, pero no son puras malas noticias para los equinos, pues han visto el crecimiento de Leonardo Heras Aripez como titular y proyecta un futuro brillante en la Liga Mexicana de Beisbol.
“Leo es uno de los muchachos que ha tenido mucho progreso”, comentó el manejador de Potros, Noé Maduro. “Desde el inicio de la temporada hemos trabajado con él en el bateo, es una figura del futuro para este equipo, ojalá no se salga del ritmo que lleva, para que pueda rendirle muchos frutos al equipo de Tijuana”, complementó.
Nacido en Tijuana y criado en Tecate, Leonardo es hijo de Roberto Heras, quien fuera receptor de Potros en el circuito invernal y coach en 2005. “Leo” debutó a los 16 años de edad en la Liga Rookie de la Academia, posteriormente pasó al equipo grande y tuvo 21 turnos al bat en once partidos. Ahora está a punto de completar su primera temporada en Liga Mexicana y se ha consolidado como el segunda base del futuro.
– ¿Cómo ha sido el ajuste a jugar diariamente en la Liga Mexicana de Beisbol?, cuestionó ZETA.
“La experiencia que hay en el equipo me ha ayudado mucho, los consejos y la motivación de los compañeros es lo que me mantiene ahorita. Nuestro manejador e instructor de bateo, Noé Maduro, me puso a batear más abierto, estaba muy parado cuando llegué, ahora estoy más abierto con el bat más arriba; es lo que me ayudó a ponerme listo en la caja de bateo”.
El timonel venezolano mencionó los ajustes que hizo para ayudar a Heras con el madero: “Movimientos en la práctica de bateo, estuvimos trabajando con la ‘T’ y creo que le ha dado resultados, ha subido bastante el porcentaje y se ha mantenido en la alineación como segunda base”.
Después de un inicio lento con promedio de .186, Leo bateó para .319 en mayo, y poco menos de la mitad de sus imparables en campaña han sido de extra base. Además, lo hizo en la parte superior de la alineación.
“Al principio no estaba adaptado para eso, empecé en la parte de abajo del orden al bat, tengo un mes como segundo y a veces primer bat, pero uno tiene que adaptarse”, explicó. Su manejador le da el voto de confianza para abrir la ofensiva equina. “Creo que Leo tiene las condiciones para estar de primero o segundo bate”, apuntó Maduro.
Heras ha mostrado su versatilidad defensiva al cubrir la pradera derecha y en una ocasión las paradas cortas, pero su posición natural es la intermedia: “Segunda base, desde chico siempre ha sido mi posición, el año pasado debuté aquí y luego me llevaron a Ensenada para jugar más. Ahí estuve en jardín central toda la temporada, tuve que adaptarme a volver a segunda base. Lo que diga el cuerpo técnico, uno tiene que acatarlo y seguirlo al pie de la letra”.
Leo inició como futbolista, y aunque no siempre tuvo gusto por el “Rey de los Deportes”, fue su familia quien le inculcó la afición por la pelota caliente.
“Mi papá fue profesional 17 años, pero a mí no me gustaba el beisbol hasta los once o doce años. Sabía cachar pero sentía que no era lo mío, y ahora te juego una cascarita cuando sea”, dijo riendo.
Y agregó:
“Tenía que ir a los juegos desde chiquito porque tenía amigos y familia jugando, a uno le gustan las cosas que hace diario, como ir al trabajo, es el momento en que te debe gustar y no hay más que seguirle”.
– ¿Sentiste alguna presión por parte de tu familia para jugar beisbol?
“Mi papá nunca me obligó a hacer nada que no quería, jugar beisbol fue algo que surgió muy rápido y sigue siendo muy rápido hasta ahora, pero salió de mí, nunca tuve presión con la familia, amigos ni nada”.
Por otra parte, el relevista Ronaldo Heras fue llamado recientemente al equipo por segunda ocasión en la temporada, convirtiéndose junto con Leo en los únicos hermanos en compartir el diamante con la franela de Potros en temporada regular.
Los hermanos Heras jugaron en bandos contrarios en la Liga Norte de Sonora. Leo recordó aquellos turnos al bat y comparó la sensación de entonces jugar contra su hermano y la de ahora tenerlo como compañero de equipo:
“Se siente más feo batearle, lo he enfrentado dos veces y las dos veces me sacó. Se siente mejor jugar con él porque lo tienes contigo, no te sientes solo, porque desafortunadamente la familia no está aquí, pero ya tengo una parte de mi familia conmigo. Los dos queremos hacer buen trabajo y, por qué no, jugar en un nivel más alto”.
Gracias a su desempeño con el tolete durante mayo, el nombre de Leonardo Heras empezó a sonar para el nombramiento como novato del año; aunque su compañero, Alfonso Sánchez, también es candidato a llevarse el premio.
“Me lo comentaron, pero no me gusta pensar en eso. A quien se lo lleve, muchas felicidades, pero Alfonso está haciendo muy buen trabajo. Es un gran compañero, estuve en dos sucursales con él, ha avanzado muy rápido y ha hecho el trabajo como se debe hacer”, concluyó.
A pesar de haber llegado a la mayoría de edad hace apenas un mes, Leonardo se ha ganado el respeto de sus compañeros y contrincantes en lo que podría ser el inicio de una larga trayectoria en el beisbol mexicano.
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