Despoja Ejido Mazatlán a anciana de predio millonario
Tras una serie de irregularidades en el saqueo del terreno conocido como Playa Miramar, ubicado en el kilómetro 28 de la carretera libre Tijuana-Rosarito, los casi 13 mil metros cuadrados con valor millonario despiertan la codicia de muchos, en este caso, del Ejido Mazatlán.
Propiedad de la señora Consuelo Sandoval viuda de Pesqueira desde 1953, el terreno fue catastrado bajo la clave KF-027-000, inscrita en el Registro Público de Propiedad y de Comercio de Tijuana el 22 de noviembre de 1982, según el informe presentado por el representante legal de la afectada, Licenciado Oscar Javier Navarro.
El abogado declaró a ZETA que a su ver, “se están aprovechando del mal estado de salud de la señora; como la ven sola, enferma y sin dinero, les parece fácil quitarle su propiedad.
“En el año 2002 hubo una primer demanda por parte de los ejidatarios, pero como no tenían forma de comprobar su supuesta propiedad, quedó sin concesión, pero en una segunda demanda en 2003 dictaron sentencia a favor del señor Gabriel Ángel Gómez Martínez. Fue un juicio fraudulento”, consideró.
Tras una revisión de documentos solicitada por ZETA a la Dirección de Planeación y Catastro del IV Ayuntamiento de Playas de Rosarito, y a pesar de que dicha clave se encuentra en revisión para el cambio de propietario, se determinó lo siguiente:
“De acuerdo a nuestros archivos la parcela 113 del Ejido Mazatlán, no corresponde al predio con clave catastral KF-027-000, ya que esta parcela pertenece a las claves catastrales KF-091-000 y KF-095-000”, informó el Arquitecto Pietro Noé Magdaleno Silva, Jefe de Catastro Inmobiliario.
Después de un recorrido por la zona, ZETA pudo corroborar un cartel a la entrada del predio, con la leyenda “Propiedad Privada Ejido Mazatlán, parcela 113”. Ese mismo terreno está ubicado cerca del kilómetro 30 de la carretera libre Tijuana-Ensenada; 500 metros al Sur del predio propiedad de la señora Consuelo.
Lo anterior sugiere una duplicidad en los registros y usos de claves catastrales y números parcelarios por parte del Ejido, ya que la parcela 111 es la que figura en la clave del predio.
Posterior al segundo juicio ante el mismo Tribunal Unitario Agrario, Distrito dos del municipio de Ensenada, “y sin hacerse acompañar por un perito topógrafo que deslindara la superficie”, el abogado puso en posesión una extensión de terreno mayor a la que fue ordenada.
Por lo que se apropiaron no sólo de los 12 mil 800 metros cuadrados, sino también de otros 5 mil 400 que igualmente son propiedad de la señora Sandoval y le fueron concedidos por Elena Berumen viuda de Casassus en el mismo año. Hasta el momento, la casa de la despojada está cimentada.
A manera de apoyo, los ejidatarios cercaron con alambres de púas el perímetro del inmueble, a fin de que la señora Sandoval permanezca en su vivienda, pero ahora como arrendataria, cerrando también con cadenas y candados la entrada al único acceso del predio, prohibiendo así la libre entrada y salida de personas.
Al querer entrar para entrevistar a la afectada, ZETA se encontró con una patrulla vigilando y denegando el acceso a cualquier persona ajena al ejido, lo cual, de acuerdo a Navarro, mantiene a su cliente “en un estado de secuestro”.
A consecuencia del arrendamiento y la falta de pagos, una nueva demanda fue presentada en contra de la señora Sandoval, donde los ejidatarios “piden la desocupación del inmueble, en base al inexistente contrato de arrendamiento”.
“El señor Gabriel Gómez no es ejidatario, es un prestanombres que se ha dedicado a todo, menos a producir las tierras, beneficiándose y fortaleciendo económicamente al Ejido Mazatlán”, afirmó el abogado.
Finalmente, dejó entrever que hay muchos involucrados en el caso: “Funcionarios corruptos que están repartiendo predios en la playa, despojando a personas indefensas con documentos apócrifos y planos de parcelamiento del Ejido, modificados de forma burda”.
Para culminar con los abusos, el pasado mes de julio se realizó el festival Mexicali en la Playa en la zona de Playa Miramar, para lo cual circundaron la pequeña casa con pancartas promocionales al evento, entre cartones de cerveza y jóvenes embriagados.
El juicio continúa, y la señora Consuelo Sandoval se encuentra a expensas de la voluntad de personas que cuidan su estado de salud y piden el esclarecimiento y conclusión del caso a favor de ella. Elizabeth Santaella
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