La célula de Teodoro García Simental fue favorecida otra vez por la Policía Federal.
Se escaparon otra vez
Dos veces en enero y una en febrero de este 2009, los capos de la célula del cártel Arellano Félix han escapado a la justicia cuando son alertados por agentes deshonestos. El domingo 1 de febrero, al igual que el jueves 22 de enero, celebraban una fiesta en un domicilio de La Presa y lograron evadir a militares y federales. Hubo detenidos en los dos casos, mismos que colaboran con las autoridades para capturar a los delincuentes que andan a salto de mata entre Tecate, Ensenada y Tijuana, pasando por Rosarito.
Investigaciones ZETA
La segunda ocasión en enero de 2009 que miembros de la célula del cártel Arellano Félix encabezada por Teodoro García Simental huyeron de un operativo del Ejército para capturarlos fue el jueves 29.
Ciudadanos alertaron al Ejército Mexicano: que en el poblado de San Antonio de las Minas en el Valle de Guadalupe, se trasladaba una caravana de automóviles sospechosos. Con vidrios polarizados, sin placas y con hombres armados.
Después llegó la información de inteligencia militar: Se trataba de un equipo criminal que trasladaba a la cabeza de esa célula en los terrenos donde hoy se esconden, en las montañas entre Mexicali, Tecate y Ensenada.
Cuando los elementos del Ejército Mexicano arribaron al lugar, por lo pronto en menos de cinco minutos, los narcotraficantes ya se habían escabullido. Alertados por Policías Federales, que, se supone, deben trabajar en coordinación con el Ejército y no con los criminales.
Los compinches de “El Teo” huyeron por las brechas que se caracterizan en esa rústica zona. Las que salen de La Misión , Salsipuedes, pasan por la meseta El Tigre y llegan o salen al Valle de Guadalupe.
Las redadas que prosiguieron a la huida de los criminales, de nada sirvieron al Ejército y a la Policía Federal , la caravana delincuencial ya se encontraba lejos de San Antonio de las Minas donde originalmente fue reportada.
Actualmente, la célula delictiva de García Simental se oculta en esa región de Baja California. A salto de mata con el Ejército cortándoles el piso.
La tercera vez que huyeron los integrantes de la célula de “El Tres” fue en Tijuana. El domingo 1 de febrero de 2009.
En una casa ubicada en la delegación La Presa , vecinos reportaron, otra vez a elementos del Ejército Mexicano destacados en la II Zona Militar en la ciudad, de la celebración de una fiesta con música norteña, narcocorridos, mujeres, alcohol y en las afueras autos sospechosos.
De hecho el convite se llevaba a cabo en dos casas aledañas. El Grupo Coordinación encabezado por los militares llegó al lugar. A la casa donde la música subía de tono. Ahí les alertaron: “No es aquí…están allá”, señalando la residencia justo en frente.
A la entrada de los soldados siguió la búsqueda de miembros del crimen organizado. Encontraron a uno. “El Willy”, un sujeto que hace la labor de secretario particular de Raydel López Uriarte “El Muletas”. También a dos jóvenes sexoservidoras.
Filiberto Parra Ramos “ La Perra ”, López Uriarte “El Muletas” y Jesús Rangel Peña “El Enano” o “El Pelón” se encontraban en la casa asegurada, pero alcanzaron a escapar de la fiesta donde según las autoridades los narcocorridos eran entonados por el grupo Revolución Norteña, de cuya agrupación tres elementos permanecen en calidad de presentados en la Procuraduría General de la República : Daniel Villavazo Río, Carlos Murrieta y otro, Gerardo Espiricueta, que entró de emergente ante la ausencia de un músico.
Por tercera ocasión un miembro de la Policía Federal alertó a los mafiosos para escapar cinco minutos antes que las Fuerzas Militares arribaran al lugar de la juerga.
Lo que sucedió lo relataron testigos y detenidos:
“Había muchas personas, el grupo tocaba y todos bebían. ‘El Pelón' salió un rato y después regresó con las dos sexoservidoras. Les dijo a las jóvenes que conocerían a su patrón, cuando las llevó frente a “ La Perra ” y “El Muletas” las muchachas se asustaron por el ambiente y se refugiaron en el baño.
“Hasta allá fueron “El Pelón” y “El Muletas” a quererlas sacar. Les gritaban que salieran, Raydel les decía que él era “El Muletas”, que salieran ya, pero las muchachas no lo hicieron. Entonces “El Willy” recibió una llamada a su celular. Le dijeron que los militares iban en camino, que se pelaran él, su jefe y sus amigos. “El Muletas” y “La perra” alcanzaron a huir. Se fueron juntos, solos, sin armas, en un vehículo para perderse más fácil.
“Cuando los soldados llegaron, sólo encontraron al “Willy” y a las muchachas encerradas en el baño. Se los llevaron a los tres”.
El contacto de ZETA confió que las jóvenes dieron una versión de los hechos que coincidió con la del testigo. Además, que ellas escucharon cuando le entró la llamada al celular de Rangel Peña y éste contestó para después alertar a su jefe y que todos huyeron.
El propio “secretario” de López Uriarte confirmó su posición en la célula del CAF y proporcionó información que aún no se ha dado a conocer. También, que quienes filtraron la información sobre la presencia del Ejército, fueron miembros de la Policía Federal.
En el lugar fue decomisada droga, algunos artículos personales de los criminales, documentos apócrifos y la chamarra que Raydel López Uriarte olvidó en su huida.
La impunidad
De la primera fuga de los criminales, el jueves 22 de enero cuando se encontraban en el Baja Seasons en La Misión , se confirmó la protección que policías federales brindan a la célula de Teodoro García Simental.
Fueron éstos, los federales, quienes dieron “el pitazo” de la presencia del Ejército para capturarlos. En concreto, comentaron a ZETA fuentes investigadoras confidenciales, por lo menos se presumió en aquel momento la participación de Jorge Julián Notni Ahuet, Comisario de la Policía Federal Preventiva en Tijuana, mismo que el jueves 5 de febrero, dos semanas después de la huida de “El Teo” y sus mafiosos, sufrió un atentado.
Los tres narcotraficantes, de hecho de los más buscados por el FBI de los Estados Unidos por asociación delictuosa, han sido favorecidos ya en tres ocasiones por la Policía Federal. En prácticamente todos los operativos para capturarlos, motivados por denuncias ciudadanas, los militares llegan cinco minutos después de que los delincuentes son apoyados para escapar.
Además, explicó la fuente de ZETA : “Tienen punteros, personas que les alertan de la llegada de carros, convoyes y vehículos en las cercanías de donde se encuentran, por toda la ciudad. Los protegen los chicleros en los cruceros, tienen personas apostadas en las casetas de cobro en las carreteras de cuota. También personas en vehículos estacionados en paseos, bulevares, calles y avenidas, tienen una vasta red de protección”.
La impunidad que les provee, hasta el momento y por investigaciones oficiales, la Policía Federal , es secundada por la red de “punteros” por toda la ciudad.
Además, explicaron, han cambiado de estrategia en su tránsito por Tijuana, Ensenada, Rosarito y Tecate: “Andan solos, a veces se acompañan dos como “ La Perra ” y “El Muletas” y andan en carros de bajo perfil y sin armas. Ya no utilizan los comandos que antes ostentaban por toda la ciudad, en parte porque les parece menos vistoso”.
En las mismas condiciones dijeron, se traslada Francisco Sánchez Arellano “El Ingeniero”. “Igual que su tío Eduardo, anda solo. No trae escolta, a veces anda acompañado de amigos cuando sale en la ciudad a divertirse”.
Las fiestas
En dos de las tres ocasiones que estuvieron a punto de ser capturados, los miembros de esa célula delictiva del CAF, se encontraban de fiesta. La primera vez en el Baja Seasons, estaban los tres juntos. Los acompañaban unas cuarenta personas entre amigos, colaboradores y sexoservidoras. También una menor de edad que por segunda ocasión era detenida en territorios criminales del cártel Arellano Félix.
La segunda fiesta, fue la del domingo 1 de febrero. Aunque en la casa donde departían en La Presa , la autoridad no detectó indicios de la presencia de Teodoro García Simental, sí fue confirmada la estadía en el lugar de Filiberto Parra Ramos y Raydel López Uriarte.
Entre la fiesta del 22 de enero y la del 1 de febrero, investigadores comentaron que “El Teo”, en su impunidad, celebró otra reunión. “Se la pasan de fiesta”.
Suelen llevar a las juergas, de acuerdo a lo vertido en partes oficiales luego de los cateos a las casas, alcohol, comida especial, cocineros, prostitutas, menores de edad y grupos musicales que tocan los narcocorridos por petición expresa de los narcotraficantes.
Las amenazas
De los Policías que sí colaboraron con el Ejército Mexicano en el operativo del 22 de enero en el Baja Seasons, uno de ellos ha recibido constantes amenazas. Se trata de un municipal adscrito a la Policía de Ensenada. Uno de los primeros que fue alertado sobre la presencia de los mañosos por ciudadanos que atestiguaron la fiesta.
El uniformado atendió a los asustados turistas que observaron en la reunión las características del crimen organizado, armas, droga, narcocorridos, hombres armados, vehículos sin placas y vidrios polarizados. Sin embargo el municipal poco podía hacer.
Aun así el ensenadense dio parte a sus superiores. No acudió al lugar de la encerrona criminal pero sí se quedó, escondido, a presenciar lo que ahí sucedía. Fue testigo además de la huida de los narcotraficantes, del operativo criminal, el cateo y las detenciones.
También, fue identificado por los mafiosos, quienes a través de la frecuencia de la Policía Municipal , exigen a los agentes que les sea entregado el policía que los delató. Lo quieren muerto. Lo amenazan y se refieren a él con nombre y apellido.
Las afrentas han subido de tono, incluso los criminales han puesto límite para la entrega del policía municipal de Ensenada. Exigen “que se lo pongan para matarlo”.
Fuera de este hombre, no se ha tenido conocimiento –al menos así lo declaran las autoridades– de otras amenazas reales a miembros de corporaciones militares, federales, ministeriales, estatales o municipales.
La investigación
En dos de los tres casos de operativos para la captura de los mafiosos, ha habido detenidos.
En el del 22 de enero, se aprehendió a Santiago Meza López, quien se auto identificó, intoxicado por alcohol y drogas: “Yo soy el pozolero del Teo”. De acuerdo a las autoridades que le capturaron, “el hombre pensaba que diciendo eso, nos amedrentaría y lo liberaríamos”.
Además el mismo día se detuvo a otros dos sujetos: Héctor Valenzuela Lobo, quien dijo ser el cocinero de García Simental, y Fernando López Alarcón. Además, una menor de edad.
La jovencita había sido encontrada por primera vez en territorio del CAF a mediados de diciembre de 2008, cuando miembros del Ejército catearon varias casas de seguridad y liberaron a tres secuestrados. En aquel entonces la menor dijo, entre llantos, que ella estaba ahí contra su voluntad, que la habían obligado y que se quería ir. Actuando de buena fe, miembros del Ejército la dejaron ir después del procedimiento legal. Finalmente se trataba de una menor.
Pero el 22 de enero la jovencita se encontraba también en el Baja Season's donde “El Teo” celebrara su encerrona con sus colaboradores. Presumen que la menor era parte de la comitiva o acompañante de alguno de ellos. Esta vez, la niña esgrimió ante los soldados el mismo discurso: Que estaba ahí contra su voluntad, que se quería ir. Pero en esa ocasión no la dejaron libre. Fue procesada.
En la tercera huida, la del domingo 1 de febrero de una casa de la delegación La Presa donde también celebraban una reunión, alcanzaron a huir, alertados por policías federales deshonestos, Raydel López Uriarte y Filiberto Parra Ramos. Fueron detenidos en el lugar:
los músicos Daniel Villavazo Río, Carlos Murrieta y Gerardo Espiricueta, así como “El Willy” y dos jóvenes que posteriormente fueron liberadas.
En el caso de los aprehendidos, éstos fueron remitidos a la Procuraduría General de la República , donde hasta el jueves 5 de febrero, se encontraban. Investigadores informaron a ZETA que junto a los detenidos fue encontrada droga en la casa, crystal y mariguana, hecho por el que podrían quedar bajo arresto.
Actualmente, con los elementos que las tres huidas han dejado, las autoridades elaboran una cartografía criminal para capturar a los criminales del cártel Arellano Félix, información que se complementa con las declaraciones de los detenidos.
Comisario de la PFP : Lo ubican en el Baja Season's .
La hipótesis del atentado
La Procuraduría General de la República (PGR) investiga el atentando que sufrió Jorge Julián Notni Ahuet , c omisario de la Policía Federal Preventiva (PFP) destacamentado en Tijuana. El funcionario fue atacado el jueves 5 de febrero. Manejaba un vehículo blindado y salvó la vida.
Sobre el ataque, existen dos hipótesis:
1.- Fuentes de inteligencia no descartan que miembros del cártel Arellano Félix sean los responsables del atentado, pues presumen que el jefe policiaco se encontraba en las inmediaciones del Baja Season's cuando Teodoro García Simental, “El Teo”, fue alertado sobre un operativo del Ejército para detenerlo en Ensenada.
2.- No descartan los investigadores que los mismos lugartenientes de “El Teo” hayan encabezado la agresión, pues aun cuando Notni Ahuet habría estado presente en Baja Season's , ello no habría significado protección total.
Martín Rubio Millán, delegado de la PGR en Baja California, manejó una tercera hipótesis:
3.- El comisario fue amenazado de muerte a principios de semana, luego que policías federales detuvieran a tres sujetos que contaban con órdenes de aprehensión por la presunta comisión de delitos federales.
La agresión contra el también ex director de la Policía Ministerial de Oaxaca se registró el jueves 5 de febrero entre las 08:30 y 08:50 horas, sobre el bulevar Lázaro Cárdenas Norte, delegación Otay, frente a los “Mariscos Negro Durazo”.
Testigos indican que tres sujetos armados, a bordo de un vehículo Nissan verde, de modelo reciente, con placas de California, dispararon contra la camioneta blindada en la que viajaba el funcionario federal.
El ataque inició a la altura del puente que se localiza en la Avenida Universidad y por espacio de 200 metros los responsables accionaron sus armas, logrando impactar las puertas y ventanas del conductor, así como el vidrio trasero de la unidad.
En el semáforo que se ubica en el entronque de las avenidas Alejandro Van Humbolt y Lázaro Cárdenas Norte, los atacantes se desistieron de continuar con la agresión.
El policía salió ileso de la embestida y extraoficialmente se sabe que tras el atentado se refugió en las instalaciones de la PFP ubicadas en el Aeropuerto Internacional de Tijuana.
Martín Rubio Millán, delegado de la PGR , informó que ya investigan estos hechos.
Funcionarios allegados a las indagatorias confirmaron que los detenidos por los agentes de la PFP son: Guillermo Ramírez Victorio, Leobardo Ibarra Ruiz y Manuel Martínez Figueroa.
Dudoso historial
El 12 de abril de 2003, el periódico La Jornada publicó que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había solicitado al gobierno de México que adoptara medidas cautelares para “preservar la vida e integridad personal” de cinco defensores de derechos humanos amenazados de muerte en el estado de Oaxaca.
En la nota explican que los activistas, quienes defendían a 17 campesinos acusados de haber asesinado a 26 indígenas del municipio de Agua Fría, Oaxaca, habían recibido en dos ocasiones amenazas anónimas de muerte.
En su momento Nahyeli Ortiz, representante legal de la organización “Acción de los Cristianos para la Abolición de la Tortura (ACAT), con sede en Oaxaca, denunció que las amenazas se recibieron en los momentos decisivos del proceso legal.
“Cuando recibieron el segundo anónimo estaban por presentarse los testimonios contra varios agentes, entre los que se encuentra el ex director de la Policía Ministerial de Oaxaca (Jorge Julián) Notni Ahuet, quien comandaba el grupo que hizo las detenciones” de los 17 campesinos.
El 4 de junio de 2002, cuatro días después de la muerte de los 26 indígenas de Agua Fría, el periódico El Universal dio a conocer que “300 elementos de la Policía Ministerial (de Oaxaca) suspendieron momentáneamente sus labores en demanda de un incremento salarial y para exigir la destitución de su director, Jorge Julián Notni Ahuet”.
Reos trasladados a las Islas Marías
Los nombres
44 internos de cárceles del Estado fueron trasladados vía aérea la madrugada del jueves 5 de febrero a las Islas Marías, como parte del publicitado “programa de despresurización de los penales de Baja California”, iniciado a raíz de los motines en el penal de La Mesa en septiembre de 2008.
La Secretaría de Seguridad Pública de Baja California (SSPE) “está decidida en dar pasos firmes para enfrentar los retos que plantea el Sistema Penitenciario, entre ellos la sobrepoblación de las cárceles”, citaba un comunicado de prensa de la SSPE a su titular, Daniel de la Rosa Anaya.
Tomando en cuenta que El Hongo tiene una población de tres mil 900 internos, significa que el traslado logró resolver la sobrepoblación en un 0.009 por ciento.
Los otros seis internos trasladados provenían del Cereso de mínima seguridad de El Hongo, mejor conocido como “El Honguito”, un penal recién inaugurado que aún no tiene problemas de sobrepoblación.
Este es el último traslado efectuado bajo el programa estatal de despresurización, pero a diferencia de internos considerados de alta peligrosidad que fueron trasladados en septiembre al Cefereso Altiplano, este grupo estaba compuesto por reos “de peligrosidad baja o media”.
“Quienes fueron aceptados para terminar su condena en las Islas Marías tienen entre 20 y 50 años, con una sentencia firme y no han sido procesados por delitos sexuales, imprudenciales, secuestro, corrupción de menores, evasión de presos o delitos ambientales”, enunciaba el comunicado emitido por la SSPE.
El subsecretario del Sistema Estatal Penitenciario, Jesús Grijalva Tapia, explicó a ZETA que “si se considera necesario se realizarán otros traslados”, sin embargo se proyecta trabajar en el mejoramiento de los programas de salud, alimentación y representación legal, para así “en poco tiempo poder estar en capacidad para brindarle a los internos la atención correcta”.
Aquí los nombres de los prisioneros trasladados:
Jesús Eduardo Pardo Galindo
Jesús Salas Álvarez (a) “El Beto”
Víctor Eugenio Acosta
Sebastián Aguilar Cuevas
Jesús Alapizco Arce
Jorge Luis Alvillanes Ruiz
José Ángel Arámburo Rojas
Carlos Iván Armenta Valdez (a) “Chinola”
Francisco Javier Avitia Velázquez
Alfredo Ayón Segovia
Eleazar Baldenea Vargas
Jesús Armando Barrera Zárate
Jorge Olegario Campaña Medina
José Natividad Gámez Moreno (a) “El Piturrio”
Juan Carlos Ibarra Quintero
Omar Hernán Magallanes Montiel
Carlos Márquez Martínez
Raúl Medina Balderrama
Alfredo Méndez Solano
Luis Eduardo Montero Cuéllar
José Daniel Paredes Covarrubias
Norberto Payán Quiroz
Mario Quintero Escajeda
Mauricio Ramón Vega (a) “Mauricio Román Vega”
Raúl Raygoza García
José Antonio Reyes Álvarez
Julio Gabriel Rodríguez Ramírez
Raymundo Ruiz Álvarez
Gilberto Salinas Vargas
Luis Alberto Sández Alvera
Javier Vega Félix (a) “El Javi”
Arquímides Alberto Astorga Agramon
José Luis López Coronel
Benjamín Ochoa Ochoa
José Olivas Güicho y/o José Pedro Olivas Güicho
José Ángel Reynoso Jiménez
Roberto Ulloa Ramírez
Salvador Corona Mendoza
Salvador Alvarado Cabrera y/o Salvador Álvaro Cabrera
Héctor Aragón Valenzuela
José Ignacio Armenta Arvallo y/o José Ignacio Armenta Arballo (a) “Tatú”
Alfredo Félix Damián
Carlos Miguel Salazar Salcido
Martín Félix Domínguez
(Luis Alonso Pérez)
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