Un borracho va al confesionario y pregunta al cura:
— ¿Es usted el que aparta a las mujeres del mal camino?
“Sí, hermano”, responde el sacerdote.
— ¡Pues no sea gacho y apárteme tres para el sábado!
Autor: Carnívoro en cuaresma.
El sacrificio
Abraham amarra a su hijo en un árbol del bosque, y al pie del mismo coloca leña para hacer una hoguera.
En el momento en que va a encender el fuego, oye la voz de Dios desde las alturas.
— ¡Abraham, ¿qué haces?!
“Estoy sacrificando a mi hijo, tal como me lo pediste…”.
— Detente, suelta al niño, ¡sólo era una prueba de tu fe!
Acto seguido, Abraham suelta al niño, quien sale corriendo despavorido. Le grita:
“¿Por qué corres? ¡Ya oíste que era una prueba de fe nada más!”.
El niño responde:
“Qué fe ni qué fe, ¡imagínate qué hubiera pasado si yo no fuera ventrílocuo!”.
Autor: Otro devoto de cuaresma.
Lección de español
Un sacerdote está de misión en plena selva lacandona. Además de enseñar a los indígenas la palabra de Dios, se dedica a que éstos aprendan español.
Busca al jefe de la tribu para que también aprenda unas palabras. Salen a caminar y, al pasar al lado de un árbol, el padre dice:
— Árbol...
“Árbol”, repite el jefe.
Pasan al lado de una piedra y el sacerdote dice:
— Piedra…
El Jefe repite:
“Piedra”.
— Perfecto, aprenderás rápido.
En eso pasan por un río y el sacerdote pronuncia:
— Río…
“Río”, repite el jefe.
De pronto escuchan detrás de unos arbustos a una pareja de indios haciendo el amor. Un poco avergonzado, el sacerdote indica al jefe:
— Montando bicicleta…
Furioso, el indio saca su machete, va detrás de los arbustos y mata a la pareja.
Sorprendido, el sacerdote exclama:
— ¡¿Que pasó con todas las enseñanzas divinas que te he predicado, del amor por el prójimo del que te he hablado?!
El jefe contesta:
“¡Bicicleta era mía!”.
Autor: Indio despechado.
Juego de niños
Un hombre observa por la ventana a su pequeña hija, quien hace un hombre de nieve con un amiguito.
En eso sale al patio para ayudarlos y, una vez cerca, escucha al niño decir:
— Tengo una idea. Para terminarlo, ve a la cocina y trae una zanahoria.
Con un brillo astuto en los ojos, la chiquilla responde:
“Mejor voy a traer dos, ¡la otra podemos usarla como nariz!”.
Autor: Psicólogo de niños
Maestro exigente Un profesor, bebedor profesional (todos sus alumnos lo saben), hace las siguientes preguntas en clase:
— A ver, Pedrito, menciona algún alimento que conozcas.
“La manzana, profesor…”.
El chamaco explica las bondades de la manzana.
Acto seguido, el profesor comenta:
— Bueno, más o menos. Tienes 7.5. A ver, Miguelito, menciona algo que alimente más que la manzana.
“El pollo, profesor”. Y detalla las características del pollo.
— Bueno, un poco mejor, tienes 8. A ver, tú, Joselito, menciona algo que alimente más que el pollo.
Joselito no había estudiado nada, pero se acuerda que al profe le gusta mucho tomar.
“¡La cerveza, profesor! Es un gran alimento porque está hecha con agua tratada de buena calidad, cebada, lúpulo y levadura.
— ¡Muy bien, Joselito, muy bien! -dice el profesor con la boca hecha agua-, sólo que te voy a poner 9.5 y no el 10, porque te faltó decir que tenía que estar bien fría.
Autor: Empleado de la SEP.
Varios de regios
Don Cruz de la Garza y Garza-Lazcurain de los Monteros, ¡regiomontano de nacimiento, a mucha honra!, va al banco y se acerca al gerente, quien lo saluda atentamente.
— Buenos días, Don Cruz.
“Buenos días, pelao . Vengo a sacar un crédito de un dólar…”.
— ¿Un dólar? Pero señor, le retiro esa cifra de cualquiera de sus cuentas o inversiones y solucionado el problema...
“No, ¡yo quiero un dólar de crédito a pagar en un mes! Si no me da crédito, retiro mi inversión, retiro mi dinero, retiro mis joyas, ¡retiro todo!
— Pero, Don Cruz, no es para tanto, si usted así lo quiere, el crédito se lo damos (le acerca los papeles para que firme).
“¿Cuanto es el interés?”.
— Tres por ciento mensual .
“Es mucho, aunque haz de cuenta que me agarraste de buenas. Está bien, pero quiero dejar en garantía de pago mi BMW ”.
— No, Don Cruz, no es necesario, con sus cuentas es más que suficiente .
“Si no dejo mi BMW de garantía, retiro mi inversión, retiro mi dinero, me retiro del consejo... ¡retiro todo!”.
— Está bien, Don Cruz, puede dejar su BMW en garantía. Póngalo en el estacionamiento del banco y recójalo dentro de treinta días .
“¡Perfecto!”.
Don Cruz de la Garza y Garza-Lazcurain de los Monteros vuelve a su casa y dice a su esposa:
“¡Concha, Concha! Ya podemos irnos de vacaciones tranquilos, ¡conseguí estacionamiento durante un mes a un dólar con tres centavos!”.
Un regiomontano agoniza y le dice jadeante a su único hijo:
— M'hijo, como estoy próximo a morir, quiero que sepas que las siete casas, los tres edificios, los treinta taxis, la fábrica de telas, las dos fincas, las ocho tiendas, las joyas, los títulos, valores, las esculturas…
“Sí, ‘apá, ¿me los dejas a mí, tu único hijo?”.
— ¡Mira este huerco me salió bravo! Te los vendo baratos, baratos...
Pasan dos regiomontanos en avión sobre el Vaticano y, muerto de la envidia, le dice el uno al otro:
“¿Viste? ¡Y pensar que estos empezaron con un pesebre!”.
Están dos regiomontanos perdidos en medio del mar en un bote de remos. Llevan una semana sin probar bocado ni tomar agua, cuando de pronto ven una lancha de rescate de la Cruz Roja y comienzan a remar desesperados, pero en sentido contrario.
La lancha acelera, los regiomontanos reman cada vez más rápido.
Finalmente, la lancha termina por alcanzarlos y los médicos de la Cruz Roja preguntan:
— ¿Qué les pasa? ¿Por qué huyen?
“Déjennos en paz, ¡ya cooperamos!”.
Un regiomontano se acerca al laboratorio de un hospital para realizarse un análisis de orina. El enfermero se sorprende al ver que lleva de muestra no un frasco pequeño, sino todo un balde.
— Señor Garza, sólo es necesario un poco...
El hombre insiste hasta que el generoso recipiente es aceptado.
Al día siguiente el médico llama a casa del regio y le dice:
— Señor Garza, le informo que en los análisis de orina todo el balde salió perfecto .
El hombre agarra el teléfono y llama a sus amigos, reunidos en un bar, para darles la buena nueva:
“¡Compadre, te llamo para que le informes a los demás que todos salimos bien en el examen!”.
¿Por qué los regiomontanos tienen la nariz grande?
Porque el aire es gratis.
Un regiomontano sufre de un paro cardíaco y es llevado al Hospital Mugersa de emergencia. Al ver que se empieza a asfixiar, el doctor ordena:
— ¡Rápido, pónganle la mascarilla!
“¡No, qué mascarilla ni que ocho cuartos! ¡La más baratilla, la más baratilla, por favor!
Autor: Un distritofederalense.
Ebria y necia
Una mujer de Washington tendrá que pasar un mes en una cárcel de Wisconsin. El motivo: en tan sólo tres días fue detenida en tres ocasiones por -¡EN ZERIO!- conducir bajo los efectos del alcohol.
La señora, de 60 años de edad, primero fue arrestada a las dos de la tarde del 11 de marzo, cuando trataba de sacar su vehículo del barranco en el que había caído. Sólo llevaba puesto un zapato.
Veinticuatro horas después, la susodicha se atoró en la nieve en un parque para acampar que, por cierto, estaba cerrado por ser invierno. Entonces aseguró que apenas había tomado cuatro o seis vasos de vino y la encerraron por doce horas.
Al poquísimo tiempo, las autoridades recibieron diversas quejas de la ciudadanía que reportaban a una conductora que no podía controlar su automóvil mientras invadía todos los carriles. Por supuesto que se trataba de la misma dama, en cuyo carro hallaron una botella de vino casi vacía.
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