La nobleza de Coldplay cobija excelsamente un espectáculo cuyo encanto hipnotizó a la tierra de Frida Kahlo, donde más de 100 mil capitalinos coquetearon vigorosamente con la calidez humana del cuarteto inglés que coloreó el encuentro con emoción.
Roberto A. Partida Sandoval
Ciudad de México. Disfrazados de pop inofensivo y sin muchas pretensiones en sus melodías, Coldplay regresó a tierra azteca para presentar “Viva la Vida”, título de su gira y álbum, inspirado en la obra de la legendaria pintora mexicana Frida Kahlo, personaje que bien hizo en recordar Chris Martin (voz y guitarra) en su esfuerzo por hablar un español fluido al dirigirse a los capitalinos, quienes el pasado 6 y 7 de marzo colorearon el Foro Sol con largos suspiros expresados entre cánticos en inglés, entonados al mero estilo chilango e interminables lapsos de emoción.
Desviviéndose e irradiando más que felicidad en sus rostros, Chris Martin, Jon Buckland (guitarra), Guy Berryman (bajo) y Will Champion (batería), eligieron México para dar fin a su gira mundial; hecho que los mexicanos agradecieron de pie, vitoreándolos y dejándose persuadir por la sencillez de los británicos, quienes regalaron su cariño en cada una de sus narraciones sonoras, seguidas a unísono, y en el latir de miles de corazones que reafirmaron la posición de Coldplay en el país, que de presentarse en el Auditorio Nacional (2003), posteriormente ocuparon el Palacio de los Deportes (2007) y el Foro Sol (2010) en dos ocasiones.
Para algunos la magia amarilla, para otros, la perfección londinense, sin embargo, Coldplay es sencillamente una energía de grandes momentos, en la cual los tambores, las cuerdas y el piano se fusionan maravillosamente con la fina voz de Chris Martin, erizando la piel de quienes fueron parte de alguna de las 172 presentaciones del tour “Viva la Vida” que, vibró desde 2008, partiendo de Londres, Inglaterra, hasta Monterrey, Nuevo León en 2010.
Artista y público contrajeron nupcias, gracias a sensibles piezas sonoras y el discurso del músico inglés, quien ahora habla de la mujer de Diego Rivera en todo el mundo.
Cerrar su gira mundial en México, es culminar el tour frente al “mejor público del mundo”, “homenajear a la pintora” y “a México”, consideró Chris Martin, líder de la banda que prefirió los estadios para sus conciertos en su paso por Latinoamérica, ya que su recital de presentación del álbum “Viva la Vida or Death and All His Friends” está diseñado para tal, y al menos eso quedó demostrado en el Foro Sol, donde temas como “In my Place” y “Viva la Vida” fueron interpretados desde un escenario insertado en el Autódromo Hermanos Rodríguez, adornado por tres pantallas gigantes, decenas de lámparas y láser, rampas a los extremos para mayor cercanía con sus seguidores, y un escenario alterno desde donde el cuarteto ofreció un par de canciones con guitarras acústicas; además de juegos pirotécnicos y pinturas proyectadas en cortinas y pantallas de leds, y un mar de personas recreando las clásicas olas.
La emoción fue un sentimiento compartido, al menos así lo demostraron Martin y los chicos, quienes subieron al escenario en punto de las 22:17 horas a entregarse en cuerpo y alma ante los capitalinos. Haciendo todo el esfuerzo por agradar a los compatriotas de la legendaria pintora Frida Kahlo que, esa noche no se cansaban de ovacionarlos. El majestuoso foro de Iztacalco se estremeció por los cielos, se iluminó con la luz de los celulares, aplausos, gritos y coros que ensordecieron delicadamente la noche.
COLDPLAY VIVE LA VIDA Y LA COMPARTE EXCELSAMENTE
Con un incansable afán por brindar el mejor show de su vida, el cuarteto dejó su esencia en una velada perfecta para derrochar su energía y convivir con la nostalgia de sus letras. El amor abrazó el inmueble, y la armonía se extendió a todas partes. La cátedra de estos maestros comenzó con el multicolorido tema “Life in Technicolor”, arrancando el griterío y éxtasis de los chilangos, quienes apreciaron la reproducción de una pintura francesa, al mismo tiempo que Coldplay deleitaba con la versión de “Violet Hill”, seguida a piano por “Clocks”.
“Damas y caballeros, buenas noches”, saludó Martin a nombre de la banda inglesa, para repentinamente ofrecer “Yellow”, tema en el cual unas cien pelotas gigantes pintaron el Autódromo de amarillo, mientras el vocalista animaba a los presentes a disfrutar con ellos: “Más fuerte, más fuerte por favor”, solicitaba al recorrer el escenario portando un chaleco estilo militar, con grandes botones y bandas de colores.
Optimistas y relajados, los Coldplay eran proyectados en tres pantallas, momento tras momento. Así se entonó “Fix You”, y con éste, decenas de luces rojas despegando hacia el cielo y en el recinto, causando la ovación de un público más que complacido por la tenacidad de los ingleses, quienes solicitaron que las pantallas de los celulares iluminaran el foro, para luego dedicar “The Hardest Part” a Frida Kahlo.
“Voy a hacer un intento para hablar en español, quiero decir una cosa, estamos muy felices de estar aquí esta noche. Y queremos dedicar este tema a Frida Kahlo”, señaló el vocalista, quien ha asegurado que la Casa Azul (museo de la artista mexicana) es algo increíble desde sus paredes y detalles, de los cuales la banda se inspiró de una frase pintada en la casa ubicada en Coyoacán, en la Ciudad de México.
Posterior a ese momento llegarían temas como “Glass of Water”, “Postcards from Far Away”, “Lost!”, “Politik”, entre otros eternamente cubiertos a unísono por las voces desentrenadas de miles de personajes que se hospedaron en el inmueble para vivir la vida, hasta que el clásico “Singing in the Rain” resonó para alegrar la pasarela del cuarteto, que dejó el escenario principal, abriéndose espacio para llegar a la mitad de la plancha iluminados por un proyector, hasta internarse en un pequeño escenario, desde donde se dirigieron a sus 55 mil fanáticos que no podían creer tal acercamiento.
Ahí la banda cantó “Strawberry Swing” y reversiones electrónicas de “God Put a Smile Upon on Your Face” y “Talk”, piezas emblemáticas de Coldplay, hasta llegar a uno de los momentos cumbre: “Viva La Vida”, el cual fue seguido por el retumbar de dos tambores gigantes e instrumentación acústica, y un piano armoniosamente ejecutado. En la cúspide del concierto, Coldplay aprovechó para sentarse en la orilla del escenario y, desde ahí, agradecer el cariño de los mexicanos.
Lamentando su español, el líder de la banda solicitó al público armar una ola con los teléfonos celulares, deviniendo un maremoto de luces para regocijo del cuarteto que apareció en las pantallas irradiando felicidad en sus rostros, y así interpretar “Lovers in Japan”, “Speed of Sound“, “Talk”, “42“, “Death and All His Friends” y “The Scientist”, hasta dar por concluido su recital con “Life in Technicolor II”, dejando extasiados a los que fueron testigos del paso de Coldplay por México.
PREPARAN DISCO, SE VISTEN DE AMARILLO, JUEGAN FUTBOL, APOYAN A HAITÍ Y VISITAN PASARELA MEXICANA
Recientemente el grupo fue inmortalizado en la serie de televisión “Los Simpson”, en cuyo capítulo “Million Dollar Maybe”, trasmitido el pasado 31 de enero de 2010 en Estados Unidos, Coldplay ofrece un concierto privado para Homero y Bart, momento feliz para los ingleses, quienes se declaran seguidores de la serie animada.
Por otro lado, la banda actualmente está demandada por el guitarrista Joe Satriani, quien acusa a Coldplay de haberle plagiado su canción “If I Could Fly” para componer el éxito “Viva la Vida”; aunque además de Satriani, el músico Yusuf Islam también denunció que éste se parece demasiado a su canción “Foreigner Suite”. Sin embargo, estos detalles poco parecen preocuparles a los ingleses, quienes ya preparan su quinta producción discográfica, de la cual han adelantado estará estructurada para foros más pequeños, tipo auditorio.
Consciente de las problemáticas sociales, durante la gira “Viva la Vida” el cuarteto donó parte de sus ingresos en apoyo a las acciones de Osram (organización dedicada a encontrar soluciones a la pobreza y la injusticia), además de participar en el teletón organizado por el actor George Clooney en Estados Unidos, en apoyo al devastado país de Haití.
Finalmente, durante su estancia en la Ciudad de México, el grupo aprovechó para asistir al debut de la actriz mexicana Martha Cristiana como diseñadora con la colección Dandy Glam de su marca para la temporada Otoño-Invierno 2010-2011, en el Hotel de Cortés, mientras que por la mañana del domingo, unos asistieron al Museo del Castillo de Chapultepec, y otros al Museo de Frida Kahlo, para luego relajarse en las canchas del Instituto México, en la colonia Del Valle, donde sostuvieron un partido de futbol rápido, portando uniforme blanco con el logotipo de “Viva la Vida”.