Spacer10x10
Spacer10x10
ZETA  
ZETA Online Edición Impresa Mas Información
Publicidad Ediciones Anteriores Suscripciones Quienes Somos Contactenos English Index
Spacer10x10 Spacer10x10 Spacer10x10
ZETA Cover
Portada
Zoom Político
Para Empezar
Dezarrollo
Negocioz
Dobleplana
Conversaciones Privadas
Dichoz y Hechoz
Reportajez
Huellaz
Ezenario
En Zerio
Sortilegioz
Un Poco de Algo
Opinionez
Macuachadaz
Cultura
Espectaculoz
Deportez
Spacer10x10 Spacer10x10 Opinionez

Homicidas seriales (Segunda Parte)

Lic. y Mtro. Benigno Licea González

“Existen hombres que nunca han asesinado y que sin embargo son mucho peores que algunos que han llegado a matar a seis personas”.- Feodor Dostoyevski

Edward Gwein, fue un homicida muy peculiar y devastador: fabricaba prendas de vestir, máscaras y muebles con la piel de las víctimas a las que mataba. En su pabellón de caza se encontró un cinturón adornado con pezones femeninos.

Fritz Haarmann, abrió a mordidas la garganta de 26 hombres y, como era carnicero, elaboraba embutidos para venderlos en su negocio.

Algunos fueron objetos de la pena de muerte, sin embargo, en los países en donde la legislación no contempla este tipo de penas, se les condenó a cadena perpetua.

Ciertos países parecen ocupar lugares preponderantes en cuanto a los homicidas seriales, tal es el caso de los Estados Unidos de América, Escocia e Inglaterra, fundamentalmente, porque reciben una gran cantidad de inmigración desde las naciones desarrolladas. En Latinoamérica, Colombia, Guatemala y México, se cuentan con este tipo de individuos, aclarando que las estadísticas que hay al respecto pueden ser no del todo fidedignas. En el pasado, eran excepcionales los homicidas en serie mas actualmente pueden incluirse algunas mujeres en el grupo. Por lo mismo, resulta importante examinar de cerca el fenómeno y tomar medidas preventivas, considerando el repunte fundamental que ha tenido la mujer en el ámbito de incidencia delictiva a partir de los años 1960 y en la actualidad, en donde su presencia es clara en delitos graves o delincuencia organizada.

A John Wayne Gacy, quien tenía como mote “el payaso”, porque trabajaba en hospitales pediátricos, se le atribuyeron 30 homicidios. Se ha dicho con claridad que las “presas fáciles” de los delitos en general y especialmente del ámbito sexual o el de la integridad corporal o de la vida, han sido a menudo los niños, pues muchos se muestran confiados y les resulta fácil establecer contacto con ellos a falta de la malicia o sentido de alerta que un adolescente o adulto tienen. Afortunadamente, en la actualidad los padres y la sociedad lo han advertido y tratan de prevenir o en algunos casos hasta campañas publicitarias se hacen para ser que los menores de edad sean más precavidos. Lo que resulta innegable es que en las colectividades contemporáneas la vida de los menores resulta cada vez más peligrosa.

En ciertos homicidas seriales hay dualidad: por un lado son trabajadores honestos e incluso, pueden llegar a ser ejecutivos y se les considera como ciudadanos modelo, personas con gran prestigio social y profundamente honorables; pero por  otro lado, violan y privan de la vida a niños y adolescentes, como lo hiciera John Wayme “el payaso”. En ocasiones, se creen salvadores de la humanidad con sus actos, ya que si eliminan o matan a los homosexuales, a las prostitutas, a los drogadictos, alcohólicos, etc., u otras personas que se consideran como socialmente inadaptados o inmorales según los principios que ellos sustentan.

Al ruso Chikatilo, le descubrieron 53 homicidios; sin embargo, confesó haber cometido muchísimos más. No fue atrapado antes de todos estos terribles homicidios por la situación particular que vivía la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Al infractor se le beneficiaba de ayuda militar debido a nexos familiares con miembros del ejército socialista inactivo.
A casi ninguno de los homicidas seriales se les envía al hospital psiquiátrico, pues se les considera capaces de comprender la trascendencia de sus actos. Con independencia de ello, si los internan siempre hay la posibilidad de la reincidencia tras una habilidosa y “sorprendente fuga”.

Los homicidas seriales llegan a fijarse determinados objetivos, como privar de la vida a 365 personas por año, es decir una diaria, lo cual indica el gran desequilibrio que presentan y el poco amor y respeto que tienen con respecto a la vida de los otros, quienes para ellos, solo son objetos.

Un caso sumamente interesante es el de Ted  Bundy, quien tomaba un mismo perfil de víctima. Bundy era sumamente inteligente y tenía referencias de muy buen parecido físico, tenía una colección ilimitada de jóvenes estudiantes, mas nunca pudo frenar su necesidad de matar y fue condenado a la silla eléctrica en los Estados Unidos de América.

Una muestra de lo que acabamos de mencionar respecto de la dualidad de los homicidas seriales es precisamente Bundy; éste fue ampliamente reconocido en la sociedad por las obras de caridad que hacía con respecto de los drogadictos, financiaba centros de desintoxicación, fomentaba campañas en contra del consumo de drogas y entonces, en una contradictoria salvó y quitó vidas, y mató a muchas mujeres.

Fue un hijo natural y fue bautizado por su madre como Theodore, que ustedes saben significa “regalo de Dios”; en su infancia fue sumamente tímido e inmaduro, profundamente dependiente de su madre. Sus abuelos siempre lo trataron como si fuese un hijo adoptivo. Durante un buen tiempo creyó que su madre era su hermana.

Posteriormente ya cuando sabía la verdad se fue a vivir con la madre cuando ésta decidió formar una pareja con un individuo llamado John Bundy.

Mitómano, con deseos de dinero y de fama, Ted cometió varios robos. En el año de 1970, se transforma en una persona con vida y personalidad propia, de adolescente se enamoró apasionadamente de una joven que lo dejó por inmaduro y relatan sus familiares que este capítulo nunca lo pudo superar.

A Ted le agradaba lo emocionante, robaba sobre todo por la adrenalina que eso le generaba.

El Licenciado Benigno Licea González fue Presidente del Colegio de Medicina Legal y Ciencias Forenses Tijuana, A.C., y posee el grado académico de Maestro en Ciencias Jurídico Penales.
email: liceagb@yahoo.com.mx


Back to top menu

Spacer10x10
Freaner & Associates | Diseño gráfico, multimedia, fotografía e illustración
Spacer10x10
   
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10 Spacer10x10 Spacer10x10
  Choix Editores      
© l Choix Editores , S. de R.L. de C.V. l Todos los derechos reservados
Back to top menu
 
Spacer10x10

© l Choix Editores , S. de R.L. de C.V. l Todos los derechos reservados | Diseño: Ariel Freaner, Freaner & Associates