1.- Ni para dónde voltear, hacerse o mirar en busca de algo que valga la pena cuando de televisión, radio o espectáculos se trata.
La calidad en la mayoría de los casos brilla por su ausencia. Pocos son los programas que se salvan.
Vea usted: Si se trata de televisión abierta o de paga no hay mucho de donde escoger: Guerra de chistes, Las Lavanderas, Guau, Ventaneando, Mujeres Asesinas, Muñecas de la mafia, El cártel de los sapos, El Cártel II, La reina del sur, Cada quien su santo, La rosa de Guadalupe, Ellas con las estrellas, por citar sólo algunos de los programas que se emiten
En la competencia por el “rating” entre Televisa y TV Azteca abundan los refritos de telenovelas o copias malas de las sudamericanas, no se diga de los llamados “talk shows” que ventilan chismes de vecindad con la complacencia del público asistente al foro y de los televidentes caseros.
Ahora que si usted pretende escuchar alguna estación de radio aquí en Tijuana, pues ni hablar; ahí están El Chon, Don Pepo, El Piolín por las mañanas, Paquita la del radio, Mario Alberto y sus “originales” temas que aborda, la música grupera, de banda, norteña y corridos en estaciones como La Caliente, La Tremenda, La Mejor, La Invasora, y otras.
2.- Si por casualidad dispone usted de tiempo y de dinero (algunos dicen requerir también de valor) para salir por la noche, pues déjeme decirle que los espectáculos más populares por hoy son el mismo programa de TV Guerra de Chistes pero en su versión en vivo en la que sin ton ni son se vale repartir mentadas de madre y a la menor provocación o sin ella se llena de improperios a los presentes y a los ausentes (Polo-Polo viene a ser una blanca paloma al lado de sus protagonistas). Y mire que no me asusto pero, hay que saber cuándo, dónde y por qué soltar sapos y culebras.
También visitan esta ciudad de cuando en cuando Las Lavanderas (otra vez), El Perro Guarumo (a su patiño “La gata” lo acaban de ejecutar en Monterrey), y hasta “El Caballo” Rojas viene a presentar la “obra” de teatro “Que pase el desgraciado” en referencia a ya sabe quién; por si no recuerda a “El Caballo”, es poseedor de una amplia y pícara filmografía y que hace tiempo traía a Rafael Acosta “Juanito” haciendo el ridículo en otra de sus “obras” llamada “Ay Juanito no te rajes”.
Si lo que prefiere es “mover el bote” pues abundan los bares y centros de espectáculos donde se presentan cantantes, “cantantes”, “jaguares”, “lobos”, “tigres”, “halcones”, “pumas”, y demás “fauna farandulera”, grupos, bandas y si desea optar por eventos masivos pues ahí está “la Diva” (así le dicen, no me culpe) Jenny Rivera que está por hacer su presentación en esta ciudad.
3.- Como siempre y en todos los casos hay excepciones. Programas y estaciones de radio y televisión con buen contenido y de calidad, que informan, orientan y divierten al auditorio. Por desgracia no son los más populares porque muchos prefieren ver, escuchar o presenciar la “finura” (S.f. Primor, delicadeza, buena calidad, según el diccionario) anteriormente citada.
Sé bien de la libertad de expresión y del derecho que asiste a los creativos, autores e intérpretes, pero, también se vale escoger qué ver u oír. ¿O no?
P.D.- De política para no fallarle: Mientras que al PAN y a una parte del PRD se les hizo bolas el engrudo con su alianza, dicen los que dicen saber de la política, que Enrique Peña Nieto maniobró bien en la designación del candidato Eruviel Ávila para Edomex y de Luis Videgaray como su coordinador de campaña, lo que abona a su favor para 2012. ¿Será?
Óscar Hernández Espinoza es egresado de la Facultad de Derecho por la UABC y es profesor de Cultura de la Legalidad y de Formación Cívica y Ética en Tijuana.
Correo: profeohe@hotmail.com
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