
Ciudad desprotegida: Cero presencia policiaca en Tijuana
Operativo de papel
El reforzamiento de la seguridad en Tijuana anunciado el martes 29 de abril por parte del Subsecretario de Inteligencia Federal, Facundo Rosas Rosas y el Gobernador del Estado, José Guadalupe Osuna Millán, apenas fue una estrategia mediática más y, por lo tanto, sólo se quedó en discurso.
En un recorrido realizado por varias colonias y zonas catalogadas como conflictivas, ZETA corroboró que a dos días del anuncio oficial no existe ningún operativo militar, federal, estatal o municipal y que sólo policías locales patrullan las principales vialidades en busca de delincuentes menores o automovilistas que infringen el reglamento de tránsito.
El recorrido inició a las nueve de la mañana del jueves 1 de mayo sobre el llamado “Corredor Industrial” de Tijuana localizado a unos cuantos metros de la Garita de Otay, donde sólo dos policías municipales, a bordo de una patrulla tipo Jeep Cherokee, perteneciente a la “Unidad Canina”, revisaban los documentos de un taxista que en esos momentos circulaba por la zona. De los policías federales, estatales o ministeriales ni sus luces.
Posteriormente se recorrió las colonias “Torres Bajas”, “Las Torres” y “Rinconada Dos”, al Este de la ciudad, donde tampoco se observó la presencia de autoridad policiaca o militar.
Sólo en la colonia “Torres Bajas”, en el mercado sobre ruedas que se instala todos los jueves en la avenida principal, tres policías comerciales, contratados por los propios ambulantes, realizaban rondines de vigilancia a pie.
El bulevar Héctor Terán Terán, sin vigilancia. Sólo una patrulla municipal, que transportaba a siete detenidos (entre indigentes y adictos) circulaba por esa importante arteria.
Lo mismo fue observado sobre los bulevares Cucapah y Casa Blanca, en la Delegación Cerro Colorado, donde tan sólo dos patrullas municipales, una en cada vialidad, realizaban rondines preventivos.
Los fraccionamientos Villa Fontana, Villa del Real y Guaycura, así como las colonias Buenos Aires Sur, El Pípila y Lomas de Matamoros, igualmente se encontraban desprotegidas, sin ningún tipo de vigilancia policiaca.
Sólo en el “Ejido Poblado Matamoros”, sobre la calle Cuarta, tres policías municipales y una ambulancia de la Cruz Roja atendían el llamado de un vecino de la zona quien reportó el deceso por causas naturales, de un hombre de 70 años de edad.
Sobre el bulevar Insurgentes, entre las Calles Misión de Santa Inés y Paseo Guaycura, donde la madrugada del sábado 26 de abril se dio un enfrentamiento armado entre células del CAF, ninguna autoridad resguardaba el perímetro.
En las calles y colonias de la Delegación La Presa, una de las demarcaciones más conflictivas de la localidad, se presentó el mismo panorama: cero presencia de las autoridades encargadas de prevenir delitos y procurar justicia.
De igual forma las colonias 20 de Noviembre y Libertad, asentamientos que históricamente han punteado en cuanto al número de asesinatos cometidos y que a su vez han sido escenarios de varias balaceras entre integrantes de la delincuencia organizada, estuvieron carentes de algún despliegue policiaco.
En Playas de Tijuana, demarcación que en los últimos años ha registrado múltiples asaltos y secuestros, las autoridades militares y policiacas brillaron por su ausencia. Sólo el edificio delegacional se encuentra vigilado por cuatro policías municipales repartidos en dos patrullas.
En la llamada “Zona Segura”, localizada en el centro de Tijuana, no se detectó reforzamiento militar o policiaco. Sólo agentes municipales realizaban rondines de vigilancia y atendían los llamados ciudadanos.
Por segunda ocasión en menos de seis meses, la tan cacareada coordinación policiaca entre autoridades federales, estatales y militares sólo se quedó en papel. Los tijuanenses continúan desprotegidos. (Francisco Sandoval Alarcón/ZETA)
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